Llovía a cantaros con una intensidad de cien mil demonios en un aquelarre impenitente. Sentado en una vieja mecedora, con rechinante balancín, leía viejos apunte de amor. - En cada cuadrante de mi corazón encendí una vela blanca, para velar la pena de tu ausencia, en cada resquicio de mi alma, sembré geranios rojos y selle mis labios con fuego, para no mencionar tú nombre.
La lluvia crecía en intensidad acompañada de fuertes vientos que arremetían las contraventanas en un caos de sonidos belicosos. - En el pretil de mi alma subiendo la escala de la desdicha, cómo el uno, el once, el cincuenta y seis o el sesenta y cinco, creciente como la luz del sol al mediodía, la espera de esperarte, desespero mi espera. Seguía leyendo de sus viejos apuntes.
El sonido de un trueno en la distancia y la brumosa oscuridad de la tormenta, atormentando su alma. - Recojo una a una todas las letras, los puntos y las comas y con tu nombre reinvento cada verbo y cada oración y en cada oración pido el verbo de tu presencia en esta ausencia infinita del vacío, de mi vacío.
Levantó su vista, cómo mirando al infinito, dejo las notas encima de la mesilla y parsimoniosamente se levantó de la mecedora, cruzó la habitación con pasos lentos, se acerco a la puerta de entrada, abriéndola y, contempló el refulgente sol del mediodía, desde su corazón, enloquecido por la lluvia de la pena.
Asdrovel Tejeda Acevedo
Entradas populares
-
Me rindo………. Me rindo….. Debo confesar que estoy conquistado, ahora más que nunca entiendo el vini, vidi, vici de Julio Cesar que a mi enten...
-
Cerró la puerta a cal y canto se sentó a leer las viejas epístolas y así como al desgano fue marchitando por dentro todos los recuerdos, se ...
-
Tremula de pasion, anda, vérsame el verso y agobia mis oídos con la cantata sublime del borde de tus labios en inspirados arabescos, enséñam...
-
. Llevo glaucoma en los ojos Y silencio en la palabra; De ambos pies camino cojo; Llevo el infierno en mi alma Cual si yo fuese un demonio. ...
-
Se arrodilló en el pretil del anden y con dolor infinito fue recogiendo uno a uno los pedazos y depositándolos con ternura y cuidado en una ...
-
La lluvia empapaba su ropa,tenia el rostro compungido en un rito de dolor,de repente un trueno de cienmil decibelios hendió el cielo y un ra...
-
“La paz no necesita que seamos idénticos. La paz nace cuando aceptamos que somos diferentes” Todo el mundo habla ahora de Haití. Claro, su ...