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domingo, 24 de febrero de 2008

Eulalio Fernández


Lo conocí en el Año 1979 en la lucha del Hostos Community College, después nos encontrábamos de tanto en tanto en las actividades del desfile Dominicano en sus inicios. Cuando formé el club atlántico en Brooklyn, estuvo ahí para apoyarme,de igual manera en el movimiento de integracion latinoamericano(MIL)con este fuimos a Washington a protestar por la rebaja de la cuota azucarera a Dominicana. Nos volvimos a encontrar en New Jersey en el club Dominicano de Hakensack, en Paterson en la conformación de su desfile y cuando fuí presidente de la Federación de Asociaciones Dominicanas(FADO)su presencia en los seminarios y en las luchas,fué una constante.

El desarrollo de la comunidad dominicana no podría existir sin la tenaz lucha de muchos Dominicanos que con su afán de desarrollo integral donaron lo mejor de sí, para que hoy por hoy los frutos puedan verse. Hombres como él y muchos otros que no pararon mientes en arriesgarse y ser compromisarios de una nacionalidad y amor patrio a ultranzas.

Cuando de manera objetiva se escriban las paginas de la historia de la inmigración Dominicana,como deben escribirse, el nombre de Don Eulalio Fernández debe brillar con letras de oro y su recuerdo de dignidad, probidad y entrega, ser el ejemplo vivo de un patriota vertical.

miércoles, 6 de febrero de 2008

CUANTA PENA

Désde este pequeño cubículo,donde tengo mi ventana al mundo,leí con asombro infinito y estupor de espanto,las declaraciones del candidato y presidente del país Dominicano.Debo decir,que he sentido gran admiración y respeto por el Leonel Fernández que conocí en los principios de los noventas y que recibí en Jersey city, New Jersey a la sazón siendo comisionado presidente,de la comisión de derechos humanos de esa ciudad.Un trato fino y cortés y humildad cálida, que de inmediato se traducía en empatía a su persona.Como gobernante, en un país tan difícil como el nuestro, he visto sol y sombras, entendiendo,como Terencío, que nada humano le es ajeno. Pero venir a declarar, a estas alturas del juego, con el saber profundo y sereno de una mente brillante, siendo uno de los dicípulos a que le fue dada la palabra, ser el heredero del Balaguerismo histórico, más que consternación,causa pena.
...Antes de que cante el gallo,Pedro, me negarás tres veces.

GABRIELA MISTRAL

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POEMA DE LA SEMANA: Besos (Gabriela Mistral)


Hay besos que pronuncian por sí solos
la sentencia de amor condenatoria,
hay besos que se dan con la mirada
hay besos que se dan con la memoria.

Hay besos silenciosos, besos nobles
hay besos enigmáticos, sinceros
hay besos que se dan sólo las almas
hay besos por prohibidos, verdaderos.

Hay besos que calcinan y que hieren,
hay besos que arrebatan los sentidos,
hay besos misteriosos que han dejado
mil sueños errantes y perdidos.

Hay besos problemáticos que encierran
una clave que nadie ha descifrado,
hay besos que engendran la tragedia
cuantas rosas en broche han deshojado.

Hay besos perfumados, besos tibios
que palpitan en íntimos anhelos,
hay besos que en los labios dejan huellas
como un campo de sol entre dos hielos.

Hay besos que parecen azucenas
por sublimes, ingenuos y por puros,
hay besos traicioneros y cobardes,
hay besos maldecidos y perjuros.

Judas besa a Jesús y deja impresa
en su rostro de Dios, la felonía,
mientras la Magdalena con sus besos
fortifica piadosa su agonía.

Desde entonces en los besos palpita
el amor, la traición y los dolores,
en las bodas humanas se parecen
a la brisa que juega con las flores.

Hay besos que producen desvaríos
de amorosa pasión ardiente y loca,
tú los conoces bien son besos míos
inventados por mí, para tu boca.

Besos de llama que en rastro impreso
llevan los surcos de un amor vedado,
besos de tempestad, salvajes besos
que solo nuestros labios han probado.

¿Te acuerdas del primero...? Indefinible;
cubrió tu faz de cárdenos sonrojos
y en los espasmos de emoción terrible,
llenaron sé de lágrimas tus ojos.

¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso
te vi celoso imaginando agravios,
te suspendí en mis brazos... vibró un beso,
y qué viste después...? Sangre en mis labios.

Yo te enseñe a besar: los besos fríos
son de impasible corazón de roca,
yo te enseñé a besar con besos míos
inventados por mí, para tu boca.

domingo, 3 de febrero de 2008

POETA DE LA SEMANA


JULIA DE BURGOS
(1914 – 1953)

Poetisa, dramaturga y educadora puertorriqueña. Nació en el Barrio Santa Cruz, en Carolina, Puerto Rico. Falleció en Nueva York, Estados Unidos. Su obra puede ser caracterizada por una capacidad enorme de proyectar la feminidad de su tiempo. Pero también por la problemática personal, tanto de su vida ajetreada y, a veces, hasta turbulenta, como de la intuición de su inminente su muerte.

Su familia era numerosa y pobre, pero sus padres se preocuparon por la educación de sus hijos. En el Barrio Santa Cruz, asistió Julia a la escuela primaria. Desde niña mostró una gran inteligencia. En ciudad Carolina lleva a cabo sus estudios secundarios. Terminada la secundaria, ingresó en la Universidad de Puerto Rico, recinto Río Piedras. Sin embargo, no terminó sus estudios superiores, aunque, antes de dejarlos, obtuvo el Certificado de Maestra.

Desde su inicio en el magisterio se dedicó a la creación poética. Uno de sus primeros poemas fue el famoso "Río Grande de Loíza". Por ese tiempo, se puso en contacto con algunos de los poetas puertorriqueños modernistas, como Luis Lloréns Torres y los vanguardistas Luis Pelés Matos y Evaristo Rivera Chebremont. En su poesía se refleja su problemática vital en todos sus aspectos: el feminismo, una vida ajetreada y el amor bajo sus múltiples vertientes, a veces con una sencillez atractiva, pero lo más común bajo la nota de un amor altamente sensual, erótico y desgarrador. Recuerda, servatis servandis, la poesía amorosa y torturada tanto de la uruguaya Delmira Agustini como de la argentina Alfonsina Storni, en particular por su fuerza expresiva.

En 1940, Julia Brugos viajó a Nueva York. En esta temporada fue muy activa, tanto en recitales de su propia poesía, como en discursos pronunciados en diversos centros culturales, casi siempre invitada por puertorriqueños radicados en esta metrópoli.

Abandona Estados Unidos para pasar a Cuba, uniéndose al doctor Jimenes Grullón, y en donde continuó con sus proyectos de conferencias y producción poética. Pudo identificarse fácilmente con el pueblo cubano, pero se le descubrió el incipiente cáncer mortífero, que le afectó su vitalidad y su producción poética.

Pronto tuvo que dejar Cuba, porque ocurrió la precipitada ruptura con su amante, el doctor Jimenes Grullón. Salió, pues, de Cuba para irse nuevamente a Nueva York. Conoció allí al músico Armando Marín. Se casaron y se trasladaron a Washington. En esta ciudad conoció brevemente al laureado poeta Juan Ramón Jiménez..

Volvió a Nueva York, pero su actividad literaria mermó mucho, debido a que, además del cáncer y de su inestabilidad psíquica, se vio adicta al alcohol y, a consecuencia, se le desarrolló una fuerte cirrosis hepática. Todo ello la llevó a una temprana muerte.

yo misma fui mi ruta

Yo quise ser como los hombres quisieron
que yo fuese: un intento de vida;
un juego al escondite con mi ser.
Pero yo estaba hecha de presentes,
y mis pies, planos sobre la tierra promisora
no resistían caminar hacia atrás,
y seguían adelante, adelante,
burlando las cenizas
para alcanzar el beso de los senderos nuevos.

A cada paso adelantado en mi ruta hacia el frente
rasgaba mis espaldas el aleteo desesperado
de los troncos viejos.

Pero la rama estaba desprendida para siempre,
y a cada nuevo azote la mirada mía se separaba más
y más y más de los lejanos horizontes aprendidos:
y mi rostro iba tomando la espresión que le venía
de adentro, la expresión definida que asomaba
un sentimiento de liberación íntima;
un sentimiento que surgía del equilibrio sostenido
entre mi vida y la verdad del beso de los senderos nuevos.

Ya definido mi rumbo en el presente,
me sentí brote de todos los suelos de la tierra,
de los suelos sin historia, de los suelos sin porvenir,
del suelo siempre suelo sin orillas
de todos los hombres y de todas las épocas.

Y fui toda en mí como fue en mí la vida…
Yo quiese ser como los hombres quisieron que yo fuese:
un intento de vida; un juego al escondite con mi ser.
Pero yo estaba hecha de presentes;
cuando ya los heraldos me anunciaban
en el regio desfile de los troncos viejos, se me torció el
deseo de seguir a los hombres,
y el homenaje se quedó esperándome.


"MI SENDA ES EL ESPACIO"

Para hallarte esta noche las pupilas distantes
he dominado cielos, altamares, y prados.
He deshecho el sollozo de los ecos perdidos...
tengo el hondo infinito jugando entre mis manos.

Siénteme la sonrisa. Es el último sueño
de una espiga del alba que se unió a mi reclamo...
Yo quiero que adelantes en espíritu y alas
mi canción enredada de trinos y de pájaros.

Te esperaré la vida. Levántame el ensueño.
Mírame toda en ascuas. Recuéstate en mis labios.
¡Tan simple, que en mitades iguales de armonía,
se rompieran a un tiempo tus lazos y mis lazos!

Vuélvete caricia. No quiero que limites
tus ojos en mi cuerpo. Mi senda es el espacio.
Recorrerme es huírse de todos los senderos...
Soy el desequilibrio danzante de los astros.


POEMA DEL MINUTO BLANCO"

Fue una actitud de éxtasis
desnuda en el misterio...

Abandonada y tímida se quedó la sonrisa
más allá de mis labios levantados en vuelo.
Una palabra débil que flotaba en sus ondas
se me hizo silencio...

Los ojos se me fueron perdiendo de sus órbitas
y cayendo en su centro...

Una quietud de rocas se filtró por mis poros
y escondió mis revuelos.

Transparente de esencias se rodó en el instante
mi emoción y mi cuerpo:
y fue el minuto blanco,
más allá de mi vida,
empujándome al cielo.



"ES NUESTRA LA HORA"

Traidores y Judas,
¡temblad!
que es nuestra la hora.
¡Nuestra!

Ya se acerca el grito de los campesinos
y la masa
la masa explotada despierta.
¿Dónde está el pequeño que en el "raquitismo" deshojó su vida?
¿Dónde está la esposa que murió de anemia?
¿Dónde está la tala que ayudó a sembrarla, la que hoy esta muerta?
¿Dónde está la vaca?
¿Dónde está la yegua?
¿Dónde está la tierra?

Campesino noble
tu desgracia tiene sólo una respuesta:
El imperialismo de Estados Unidos
tiene una ancha fosa:
allí está tu muerta
allí el pequeñuelo
allí tu vaquita
allí está tu yegua
tu "tala" y tu tierra.

Campesino noble
tu tragedia tiene sólo una respuesta:
afila tu azada
afeita el machete
y templa tu alma.

Baja de tus riscos
y cruza los prados borrachos de caña
¡!Acércate!
que en las poblaciones también hay tragedia
también hay desgracia.
Te esperan tus pobres hermanos del mangle
y los jornaleros
y las costureras
!Acércate!
mira las centrales:
!Allí está tu muerta!
Contempla el salvaje festín de las máquinas
agarra bien fuerte tu azada
y prosigue
y di "¡Hasta la vuelta!"
¡Acércate!
Aquí están los bancos.

Un papel tan sólo llenaría tu casa
de muchas monedas.
¿Lo tienes...? No obstante
Aquí está tu tierra
tu única vaquita
tu tala y tu yegua.

Contémplalo todo:
fachadas
banqueros
monedas.
Empuña bien fuerte el machete
y prosigue
y di "Hasta la vuelta"

¡ACÉRCATE!
Hay muchos que esperan
la llegada tuya
que es hoy decisiva en la causa nuestra
¡Agarra tu azada
¡empuña el machete
y abraza las filas de la INDEPENDENCIA!

Traidores y Judas,
¡temblad!
que es nuestra la hora;
Nuestra la victoria
nuestra la República
nuestra su grandeza.

Una patria libre se unirá al concierto
de los pueblos grandes
en Hispano América.
Y la tiranía bailará su danza
la danza macabra de la despedida
envuelta en la sangre de los mil traidores
que han alimentado
su vil salvajismo
y su cobardía

¡Formar compañeros
a formar,
que es nuestra la hora!
¡Nuestra!
¡Nuestra!
¡Nuestra!


Te seguiré callada (Julia de Burgos)


Te seguiré por siempre, callada y fugitiva,
por entre oscuras calles molidas de nostalgia,
o sobre las estrellas sonreídas de ritmos
donde mecen su historia tus más hondas miradas.

Mis pasos desatados de rumbos y fronteras
no encuentran las orillas que a tu vida se enlazan.
Busca lo ilimitado mi amor, y mis canciones
de espalda a los estático, irrumpen en tu alma.

Apacible de anhelos, cuando el mundo te lleve,
me doblaré el instinto y amaré tus pisadas;
y serán hojas simples las que iré deshilando
entre quietos recuerdos, con tu forma lejana.

Atenta a lo infinito que en mi vida ya asoma,
con la emoción en alto y la ambición sellada,
te seguiré por siempre, callada y fugitiva,
por entre oscuras calles, o sobre estrellas blancas.


.

lunes, 21 de enero de 2008

POETA DE LA SEMANA


LA POESÍA DE ÁNGEL GONZÁLEZ: «UNA VIVA HISTORIA»
Antonio Moreno

Canto y cuento es la poesía.
Se canta una viva historia,
contando su melodía.
(Antonio Machado)

La poesía de Ángel González (1925) ocupa, casi por entero, la segunda mitad del siglo veinte: su primer libro, Áspero mundo, se publicó en 1956, y sus últimas composiciones, diecinueve textos reunidos en la antología 101+19 = 120 poemas bajo el epígrafe «Poemas inéditos», fueron editadas en el año que cerraba esta centuria recién concluida (1). Si subrayo este dato, evidente para cualquier mínimo conocedor de la poesía española contemporánea, es porque la obra del autor ovetense ilustra con singular relieve lo que ha sido la historia no sólo de su período, sino de la práctica totalidad del siglo en que ha sido escrita. Empeñado en dejar en sus versos testimonio de su circunstancia («el escenario y el tiempo que corresponden a mi vida», como escribe en la nota que figura en la solapa de Palabra sobre palabra, título de uno de sus libros que también designa su poesía reunida (2)), Ángel González ha originado un espejo que devuelve, poema a poema, una acabada imagen del hombre de su época y el reflejo de las tensiones e inquietudes que han caracterizado las artes y las letras de todo el siglo veinte: la imagen de un sujeto arrojado a un mundo vencido, roto y huérfano de valores, frente al que la existencia humana resulta un conflicto sin justificaciones metafísicas y con escasos fundamentos vitales y morales; el reflejo de la pugna entre un sentido instrumental de la poesía -dialéctico, transformador del mundo- y una orientación de la misma desligada de cualquier compromiso histórico. En suma, y esquematizando, dos notas circunscriben Palabra sobre palabra: existencialismo y, unida a él, función social de la poesía. Habrá que partir de esta telegráfica caracterización preliminar para atender a la trayectoria poética de Ángel González.

Los poemas iniciales de Áspero mundo ya revelan las que van a ser las líneas directrices del conjunto de la obra de su autor. Se parte de la fatal oposición entre un «acariciado mundo», desvanecido e irrecuperable, y el «áspero mundo» al que el adulto es confinado (p. 9). Después el poeta pasa a describir su estar en ese mundo inclemente desde dos perspectivas, una que podríamos denominar, en un sentido amplio, metafísica (un ser perdido a merced del tiempo), y otra histórica, que muestra a ese ser como un «hombre solo» situado en una ciudad -Madrid- y en una fecha precisa -1954-, «un hombre con un año para nada» (pp. 13 y 14). Se parte también de un distanciamiento reflexivo ante el propio nombre («Para que yo me llame Ángel González / para que mi ser pese sobre el suelo») como algo adventicio, que sobreviene a lo verdaderamente sustantivo: un ser que no es distinto de los otros hombres que le precedieron en la existencia y que él contempla en «el viaje milenario de mi carne». Tal sentimiento de extrañeza ante el primer signo configurador de la identidad, el nombre, continúa en su último libro, Deixis en fantasma (1992).


Nada es lo mismo


La lágrima fue dicha.

Olvidemos
el llanto
y empecemos de nuevo,
con paciencia,
observando las cosas
hasta hallar la menuda diferencia
que las separa
de su entidad de ayer
y que define
el transcurso del tiempo y su eficacia.

¿A qué llorar por el caído
fruto,
por el fracaso
de ese deseo hondo,
compacto como un grano de simiente?

No es bueno repetir lo que está dicho.
Después de haber hablado,
de haber vertido lágrimas,
silencio y sonreíd:

nada es lo mismo.

Habrá palabras nuevas para la nueva historia
y es preciso encontrarlas antes de que sea tarde.




Elegido por aclamación


Sí, fue un malentendido.
Gritaron: ¡a las urnas!
y él entendió: ¡a las armas! -dijo luego.
Era pundonoroso y mató mucho.
Con pistolas, con rifles, con decretos.

Cuando envainó la espada dijo, dice:
La democracia es lo perfecto.
El público aplaudió. Sólo callaron,
impasibles, los muertos.

El deseo popular será cumplido.
A partir de esta hora soy -silencio-
el Jefe, si queréis. Los disconformes
que levanten el dedo.

Inmóvil mayoría de cadáveres
le dio el mando total del cementerio.


Siempre lo que quieras


Cuando tengas dinero regálame un anillo,
cuando no tengas nada dame una esquina de tu boca,
cuando no sepas qué hacer vente conmigo
-pero luego no digas que no sabes lo que haces.

Haces haces de leña en las mañanas
y se te vuelven flores en los brazos.
Yo te sostengo asida por los pétalos,
como te muevas te arrancaré el aroma.

Pero ya te lo dije:
cuando quieras marcharte ésta es la puerta:
se llama Ángel y conduce al llanto.



J.R.J.


Debajo del poema
-laborioso mecánico-,
apretaba las tuercas a un epíteto.
Luego engrasó un adverbio,
dejó la rima a punto,
afinó el ritmo
y pintó de amarillo el artefacto.
Al fin lo puso en marcha, y funcionaba.

-No lo toques ya más,
se dijo.
Pero
no pudo remediarlo:

volvió a empezar,
rompió los octosílabos,
los juntó todos,
cambio por sinestesias las metáforas,
aceleró...
mas nada sucedía.
Soltó un tropo,
dejó todas las piezas
en una lata malva,
y se marchó,
cansado de su nombre



Crepúsculo, Albuquerque, invierno


No fue un sueño,
lo vi:

La nieve ardía.




Final conocido


Después de haber comido entrambos doce nécoras,
alguien dijo a Pilatos:
-¿Y qué hacemos ahora?
Él vaciló un instante y respondía
(educado, distante, indiferente):
-Chico, tú haz lo que quieras.
Yo me lavo las manos.



Ya nada ahora


Largo es el arte; la vida en cambio corta
como un cuchillo
Pero nada ya ahora

-ni siquiera la muerte, por su parte
inmensa-

podrá evitarlo:
exento, libre,

como la niebla que al romper el día
los hondos valles del invierno exhalan,

creciente en un espacio sin fronteras,

este amor ya sin mí te amará siempre.

lunes, 14 de enero de 2008

POETA DE LA SEMANA

GIOCONDA BELLI


Poetisa, ensayista y narradora, nació en Managua el 9 de Diciembre de 1948. Estudió en el Colegio de la Asunción, hasta tercer año de secundaria; luego se bachilleró en Madrid. Trasladada a Estados Unidos se graduó en el Colegio Charles Marcus Price. A su regreso a Nicaragua trabajó en una oficina publicitaria. En 1970 comenzó a publicar en La Prensa Literaria, revelando una gran sensibilidad poética femenina. En 1972 obtuvo el Premio de Poesía " Mariano Fiallos Gil " y en 1978 el " Casa de las Américas". Para entonces, militaba en el FSLN.; después de 1979, trabajó en el Departamento de Propaganda del mismo partido.
Sin duda la escritora mas completa de Nicaragua en las últimas décadas, Gioconda Belli se reveló como poetisa en 1970, consagrándose en 1972 con el premio " Mariano Fiallos Gil " y expresando una feminidad desnuda y plena en Sobre la grama (1974), donde tambien recogía su experiencia maternal y doméstica, bienestar burgués y limitaciones de su clase.

Incorporada a la militancia del FSLN, sumó la política a su izquierda erótica" en Linea de fuego (1978), tendencias mantenidas en Truenos y arco iris (1982). Toda su obra se ha recogido en El ojo de la mujer (1986): una totalizadora combinación de la experiencia amatoria y la práctica al servicio de la transformación revolucionaria. En cuanto a sus dos novelas, ambas logradas en sus objetivos primordiales, fusiona lo erótico y lo pólitico, lo mítico y lo poético.

Uno no Escoge

Uno no escoge el país donde nace;
pero ama el país donde ha nacido.

Uno no escoge el tiempo para venir al mundo;
pero debe dejar huella de su tiempo.

Nadie puede evadir su responsabilidad.

Nadie puede taparse los ojos, los oidos,
enmudecer y cortarse las manos.

Todos tenemos un deber de amor que cumplir,.
una historia que nacer
una meta que alcanzar.

No escogimos el momento para venir al mundo:
Ahora podemos hacer el mundo
en que nacerá y crecerá
la semilla que trajimos con nosotros.


Y Dios me Hizo Mujer

Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.


Pequeñas Lecciones de Erotismo

I

Recorrer un cuerpo en su extensión de vela
Es dar la vuelta al mundo
Atravesar sin brújula la rosa de los vientos
Islas golfos penínsulas diques de aguas embravecidas
No es tarea fácil - si placentera -
No creas hacerlo en un día o noche de sábanas explayadas
Hay secretos en los poros para llenar muchas lunas


II

El cuerpo es carta astral en lenguaje cifrado
Encuentras un astro y quizá deberás empezar
Corregir el rumbo cuando nube huracán o aullido
profundo
Te pongan estremecimientos
Cuenco de la mano que no sospechaste

III

Repasa muchas veces una extensión
Encuentra el lago de los nenúfares
Acaricia con tu ancla el centro del lirio
Sumérgete ahógate distiéndete
No te niegues el olor la sal el azúcar
Los vientos profundos cúmulos nimbus de los pulmones
Niebla en el cerebro
Temblor de las piernas
Maremoto adormecido de los besos