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domingo, 4 de mayo de 2008

POETA DE LA SEMANA


MANUEL DEL CABRAL
(1907 – 1999)

Nació Manuel del Cabral en Santiago de los Caballeros. Estudió derecho en la Universidad de Santo Domingo, pero no fue predilección de él esta carrera, sino de su padre, a quien le dedica una "carta poética", reminiscencia de la de Ovidio, en donde le explica su verdadera vocación, la literaria.

De muy joven comenzó su trabajo diplomático en la de su país en New York. Desempeñó el mismo papel en Colombia, Perú, Panamá, Chile y Argentina. Durante estos viajes y estadías pudo entablar contacto con los poetas hispanoamericanos más representativos del momento.

Abordó, en su poesía, una temática pluralística, pues toca tanto el tema político, como el amoroso, el social, el cultural e, incluso, el metafísico. El tema del negro o mulato en las Antillas es el tema recurrente por antonomasia, equiparándose a Nicolás Guillén y Luis Palés Matos.

Sus obras poéticas más destacadas son: Trópico negro, 1942; Compadre Mon, 1943; Los huéspedes secretos, 1950; La isla ofendida, 1965; y Sexo no solitario, 1970. También fue dramaturgo y narrador, pues escribió una novela y varios cuentos. Pero hoy se le reconoce sobre todo por su poesía. Recibió varios reconocimientos, entre los que destaca el premio Nacional de Literatura, otorgado en 1992.

Manuel del Cabral falleció en santo Domingo, el 14 de mayo de 1999.



Manuel del Cabral
Poema 3

Y aquí, Compadre Mon, aquí en el río
cabe el cielo, lo mismo que en tu mano
cabe la historia de tu caserío.
Nada mejor que oír hablar de tu dedo,
aquel que aprieta el gatillo y ponepone
de pronto hasta valiente al miedo.
Tu sonrisa caía como un hacha
sobre los hombres, cuando tu botín
era sobre tu potro una muchacha.
Aquí recuerdo tus amaneceres,
cuando pasaba tu caballo tibio
con las ancas fragantes a mujeres;
cuando en la madrugada las estrellas
eran los agujeros: los que hacía
tu pistola buscando hacer el día.
Por eso aquí, frente a tu potro, callo-
¡Tanto en la noche su galope oía,
que era la madrugada tu caballo!
Pero tal vez la tierra no lo sabe:
oigo que su galope llena al tiempo,
que su galope en el presente cabe.
Tierra por ti, Compadre Mon, durando.
Tú que nunca quisiste ver el cielo
para que no te hiciera un poco blando.




PALABRA

Palabra, ¿qué tu más quieres?
¿Qué más?

Vengo a buscar tu silencio,
el que a fuerza de esperar
se endurece... se hace estatua...
para hablar.

Ya ves, palabra, ya ves,
herida, tú, sin edad...

¿Qué hará contigo el soldado?

¿Qué harán los grillos? ¿Qué hará
en la punta de la espada
la eternidad?

sábado, 5 de abril de 2008

Hoy sabado 5, del mes de la dignidad, hay tantas cosas por las que agradecer,por las que sonreír, por las que mirar la vida,que aun con sus altas y bajas en el vaivén infinito de su dinámica nos ha dado tanto, desde el rayo de sol que besa la flor a la brisa juguetona que revoletea el cabello de la Iris compañera.

Hoy, cuando el frio invernal se aleja, dandole paso a la primavera, cuando renace la esperanza del nuevo comienzo y nuevos ánimos se prenden en las emociones,cuando todo sale de la invernacion y debe ser risas y alegrias, porque se asoma sin ser invitada, esta lagrima furtiva que empaña mis ojos?

viernes, 4 de abril de 2008

Los libros prohibidos

por Delfina Acosta

Desde que el mundo es mundo, la palabra del hombre ha estado sometida al juicio de los demás.

Las muchas epístolas o cartas que dan soplo y vida al Nuevo Testamento, fueron escritas por San Pablo. Las epístolas a los Colosenses hallaron inspiración estando San Pablo, uno de los más eminentes hombres de la doctrina cristiana, en prisión.

Era contra la ley leer la Biblia, inicialmente. Además, estaba escrita en latín.

Martín Lutero (1483 – 1546 ), ávido de conocer más sobre la palabra de Dios, a quien buscaba con el fuego de la fe, empezó a estudiar el latín y el hebreo, para terminar traduciendo el Nuevo Testamento al alemán. La primera edición, en 1521, fue de tres mil ejemplares, y todos los que conocían alemán, aprendían el Nuevo Testamento con rapidez.

No fue precisamente la traducción del libro al idioma alemán lo que le costó a Martín Lutero ser excomulgado, sino el hecho de haber desafiado –abiertamente– a la Iglesia católica. Un monje dominico, Tetzel, predicador de las indulgencias, deja mal a la Iglesia, en 1517. Grandes cobranzas percibía la Iglesia católica a través de la “compra” de las almas recluidas en el purgatorio por medio de las indulgencias. Esas sumas de dinero eran invertidas, en parte, en la construcción de la basílica de San Pedro.

Ofendido por la manipulación de los bienes materiales en asuntos espirituales, Martín Lutero escribió sus noventa y cinco tesis, clavándolas (dicen) en la puerta de la iglesia del Palacio de Wittenberg.

Poema de la semana

El futuro (Julio Cortázar)


Y sé muy bien que no estarás.
No estarás en la calle,
en el murmullo que brota de noche
de los postes de alumbrado,
ni en el gesto de elegir el menú,
ni en la sonrisa que alivia
los completos de los subtes,
ni en los libros prestados
ni en el hasta mañana.

No estarás en mis sueños,
en el destino original
de mis palabras,
ni en una cifra telefónica estarás
o en el color de un par de guantes
o una blusa.
Me enojaré amor mío,
sin que sea por ti,
y compraré bombones
pero no para ti,
me pararé en la esquina
a la que no vendrás,
y diré las palabras que se dicen
y comeré las cosas que se comen
y soñaré las cosas que se sueñan
y sé muy bien que no estarás,
ni aquí adentro, la cárcel
donde aún te retengo,
ni allí fuera, este río de calles
y de puentes.
No estarás para nada,
no serás ni recuerdo,
y cuando piense en ti
pensaré un pensamiento
que oscuramente
trata de acordarse de ti.

domingo, 2 de marzo de 2008

PUEBLO BLANCO


Ocoa es un hermoso pueblo de la geografía quisqueyana que anda juguetón haciéndole cosquillas a las nubes por las alturas de la cordillera.

Con una historia hermosa. Dícese que el señor Andrés Pimentel Acevedo, de la comarca banileja, no siendo aceptado por los padres de su novia, Lucia Tejeda, la raptó con su consentimiento y escogió para su refugio las montañas Ocoeñas.

Un pueblo otrora progresista que ha aportado grandes hombres a la Patria, con una economía basada en la agricultura, languidece recostado de sus montañas y por tener, no tiene ni una carretera decente que permita, no solo el transito seguro de sus moradores, pero ni el espejismo, tan siquiera, de sueños de progreso.

Con un potencial turístico inmenso y pudiendo ser un transito importante entre las ricas tierras cibaeñas y el Sur, lo que a la vez que dinamizaria la economía del pueblo, ahorraría grandes cantidades de consumo de gasolina, no ha tenido voz, ni el empeño de sus representantes, prestos a las fotografías oficiales y a las sonrisas zalameras con el gobernante de turno y alejados de las pretinas suficientes con que crear, por lo menos, una ola de opinión que inserte en el candelero publico una necesidad tan apremiante.

Mientras tanto, como el pueblo blanco, colgado de un barranco, duerme Ocoa el sueño de los desprotejidos, hasta que Olga o Noel lo vuelvan hacer noticia, o hasta que se desgarren los velos del templo y el metro haga su entrada triunfal en la calma del 16 de Mayo.

!NO ES ESPERANZA QUE FALTA CORONEL, DESPUES DE LA AUSENCIA DEL PADRE, SON HOMBRES LOS QUE SE NECESITAN!!!!

domingo, 24 de febrero de 2008

Eulalio Fernández


Lo conocí en el Año 1979 en la lucha del Hostos Community College, después nos encontrábamos de tanto en tanto en las actividades del desfile Dominicano en sus inicios. Cuando formé el club atlántico en Brooklyn, estuvo ahí para apoyarme,de igual manera en el movimiento de integracion latinoamericano(MIL)con este fuimos a Washington a protestar por la rebaja de la cuota azucarera a Dominicana. Nos volvimos a encontrar en New Jersey en el club Dominicano de Hakensack, en Paterson en la conformación de su desfile y cuando fuí presidente de la Federación de Asociaciones Dominicanas(FADO)su presencia en los seminarios y en las luchas,fué una constante.

El desarrollo de la comunidad dominicana no podría existir sin la tenaz lucha de muchos Dominicanos que con su afán de desarrollo integral donaron lo mejor de sí, para que hoy por hoy los frutos puedan verse. Hombres como él y muchos otros que no pararon mientes en arriesgarse y ser compromisarios de una nacionalidad y amor patrio a ultranzas.

Cuando de manera objetiva se escriban las paginas de la historia de la inmigración Dominicana,como deben escribirse, el nombre de Don Eulalio Fernández debe brillar con letras de oro y su recuerdo de dignidad, probidad y entrega, ser el ejemplo vivo de un patriota vertical.