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sábado, 11 de agosto de 2012
jueves, 9 de agosto de 2012
lunes, 30 de julio de 2012
SOMOS LA PATRIA
Jorge Luis
La patria, amigos, es un acto perpetuo / como el perpetuo .
Oda escrita en 1966; Jorge Luis Borges
Nadie es la patria. Ni siquiera el
que, alto en el alba de una plaza desierta,
rige un corcel de bronce por el tiempo,
ni los otros que miran desde el mármol,
ni los que prodigaron su bélica ceniza
por los campos de América
o dejaron un verso o una hazaña
o la memoria de una vida cabal
en el justo ejercicio de los días.
Nadie es la patria. Ni siquiera los símbolos.
Nadie es la patria. Ni siquiera el tiempo
cargado de batallas, de espadas y de éxodos
y de la lenta población de regiones
que lindan con la aurora y el ocaso,
y de rostros que van envejeciendo
en los espejos que se empañan
y de sufridas agonías anónimas
que duran hasta el alba
y de la telaraña de la lluvia
sobre negros jardines.
La patria, amigos, es un acto perpetuo
como el perpetuo mundo. (Si el Eterno
Espectador dejara de soñarnos
un solo instante, nos fulminaría,
blanco y brusco relámpago, Su olvido.)
Nadie es la patria, pero todos debemos
ser dignos del antiguo juramento
que prestaron aquellos caballeros
de ser lo que ignoraban, argentinos,
de ser lo que serían por el hecho
de haber jurado en esa vieja casa.
Somos el porvenir de esos varones,
la justificación de aquellos muertos;
nuestro deber es la gloriosa carga
que a nuestra sombra legan esas sombras
que debemos salvar.
Nadie es la patria, pero todos lo somos.
Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante,
ese límpido fuego misterioso.
que, alto en el alba de una plaza desierta,
rige un corcel de bronce por el tiempo,
ni los otros que miran desde el mármol,
ni los que prodigaron su bélica ceniza
por los campos de América
o dejaron un verso o una hazaña
o la memoria de una vida cabal
en el justo ejercicio de los días.
Nadie es la patria. Ni siquiera los símbolos.
Nadie es la patria. Ni siquiera el tiempo
cargado de batallas, de espadas y de éxodos
y de la lenta población de regiones
que lindan con la aurora y el ocaso,
y de rostros que van envejeciendo
en los espejos que se empañan
y de sufridas agonías anónimas
que duran hasta el alba
y de la telaraña de la lluvia
sobre negros jardines.
La patria, amigos, es un acto perpetuo
como el perpetuo mundo. (Si el Eterno
Espectador dejara de soñarnos
un solo instante, nos fulminaría,
blanco y brusco relámpago, Su olvido.)
Nadie es la patria, pero todos debemos
ser dignos del antiguo juramento
que prestaron aquellos caballeros
de ser lo que ignoraban, argentinos,
de ser lo que serían por el hecho
de haber jurado en esa vieja casa.
Somos el porvenir de esos varones,
la justificación de aquellos muertos;
nuestro deber es la gloriosa carga
que a nuestra sombra legan esas sombras
que debemos salvar.
Nadie es la patria, pero todos lo somos.
Arda en mi pecho y en el vuestro, incesante,
ese límpido fuego misterioso.
viernes, 13 de julio de 2012
viernes, 6 de julio de 2012
ACTA EST FABULA
Tomó un poco de barro en sus manos y al sentirlo dúctil, le dio forma, sopló en la forma dada y al hacerlo,
con su aliento, le dio vida y con la vida, le llenó del universo y sus estrellas
le tejió de maravillas el pensamiento, le abrió los ojos a la hermosura. Calor
y frio, frio y calor, razón para entender y principios para elevar o para medrar bajo el árbol del manzano,
sendas por caminar o trillos que elevan a la cima.
Con sus manos cincelo sus angustias, sus temores y deseos, le llenó de esperanzas y afectos y le abrió la puerta del abismo y con cada
una de sus lágrimas le construyo un puente al infinito, una escala de valores y
valores que escalan sus razones, en las razones valederas de la escala.
Le despidió a la orilla del camino diciéndole con voz susurrante, el todo es tuyo ve y tómalo en mi nombre, púes en esencia eres como yo y serás mas cercano en la medida que creas que el final es el principio en el círculo perfecto de la vida, harás lo que hay que hacer y serás solo lo que hagas, por tanto, para ser tu o para ser yo, tendrás siempre que ser o nunca serás.
En la cuesta que baja, que las hay, o en el camino de subida al mirador de la más alta montaña , sentirás mi presencia y en tu respiración la mía, en cada bifurcación del camino estaré donde estés y al final de tus días, cuando el polvo vuelva al polvo, como debe ser, el viento borrara tu historia en esta fabula perfecta, de sueños vanidades y mentiras.
Asdrovel A Tejeda
domingo, 24 de junio de 2012
Andrés Eloy Blanco
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LA RENUNCIA
He renunciado a ti. No era posible Fueron vapores de la fantasía; son ficciones que a veces dan a lo inaccesible una proximidad de lejanía. Yo me quedé mirando cómo el río se iba poniendo encinta de la estrella... hundí mis manos locas hacia ella y supe que la estrella estaba arriba... He renunciado a ti, serenamente, como renuncia a Dios el delincuente; he renunciado a ti como el mendigo que no se deja ver del viejo amigo; Como el que ve partir grandes navíos como rumbo hacia imposibles y ansiados continentes; como el perro que apaga sus amorosos brios cuando hay un perro grande que le enseña los dientes; Como el marino que renuncia al puerto y el buque errante que renuncia al faro y como el ciego junto al libro abierto y el niño pobre ante el juguete caro. He renunciado a ti, como renuncia el loco a la palabra que su boca pronuncia; como esos granujillas otoñales, con los ojos estáticos y las manos vacías, que empañan su renuncia, soplando los cristales en los escaparates de las confiterías... He renunciado a ti, y a cada instante renunciamos un poco de lo que antes quisimos y al final, !cuantas veces el anhelo menguante pide un pedazo de lo que antes fuimos! Yo voy hacia mi propio nivel. Ya estoy tranquilo. Cuando renuncie a todo, seré mi propio dueño; desbaratando encajes regresaré hasta el hilo. La renuncia es el viaje de regreso del sueño...
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lunes, 18 de junio de 2012
TIEMPOS SON
La verdad que el desarrollo intelectual alcanzado
por la generalidad de los hacedores y consumidores de la música entronizada en
el gusto popular dominicano, es realmente asombrosa. Me puse hacer algunas
comparaciones y he quedado agradablemente sorprendido de la generosidad
desplegada por estos genios literarios, es más, en el momento que escribo estas
líneas, de manera un tanto desfasada, debo reconocerlo y pido disculpas, estoy
escuchando con fija atención a una desconocida y vieja cantante Francesa,
alejada del gusto dominicano, gracias a Dios, debo decir, porque quien en su
sano juicio aguantaría una lirica tan pesada. Debo hacer un ejercicio de comparación
y aunque estoy seguro de la grandeza desplegada por estos genios creadores, no
puedo alejar la tentación, veamos………..
Di, do ta, ta, ta, ta, tic , Abusadora……..
Peeeeero mami no te quille. Te va a quilla ahora. Dimeeee te va a da el teke
teke, teke,teke ahora; Bueeeeeeeno que joya musical me puedo imaginar el
esfuerzo desplegado por la única neurona que a marchas forzadas trabajó en esta belleza.
Me excuso de antemano para poner ante
ustedes estas líneas que verán y que sé que perdió mucho
a poco ( je,je,je,je) en la comparación. Ѐdith Piaf la pueden escuchar abajo en el original Francés.
No me
abandones
Hay que
olvidar
Todo
se puede olvidar
Lo que ya se fué.
Olvidar el tiempo de los malos entendidos y
el tiempo perdido, saber cómo aclararlos.
Olvidar esas horas que mataban a veces a
golpes de porqués el corazón de la felicidad.
No me dejes, no me dejes, no me dejes, no
me dejes.
Yo te ofreceré perlas de lluvia venida de países
donde no llueve. Yo escarbare la tierra hasta después de mi muerte para cubrir
tu cuerpo de oro y de luz. YO hare un reino donde el amor sea ley, donde tú serás
la reina. No me dejes, no me dejes, no me dejes, no me dejes.
Yo inventare palabras locas que solo tú comprenderás.
Yo te hablare de esos amantes que han visto por dos veces arder sus corazones,
te contare la historia de un rey que murió por no haber podido encontrarte. No
me dejes, no me dejes, no me dejes, no me dejes.
Se ha visto a menudo resurgir el fuego del
antiguo volcán que se creía demasiado viejo. Existen tierras quemadas que dan más
trigo que el mejor abril y cuando viene la noche para que el cielo arda, el
rojo y el negro, acaso no se unen? No me
dejes, no me dejes, no me dejes, no me dejes.
No voy a llorar mas, no voy a hablar más,
yo me ocultare para poder mirarte bailar y sonreír y escucharte cantar y después
reír. Déjame convertirme en la sombra de tu sombra, en la sombra de tu mano, en
la sombra de tu perro. No me dejes, no me dejes, no me dejes, no me dejes.
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