Se arrodilló en el pretil del anden y con dolor infinito fue recogiendo uno a uno los pedazos y depositándolos con ternura y cuidado en una cajita de laca china.
Al llegar a su habitación, comenzó a componerlo con paciencia de orfebre de relojería.
Pasó el tiempo casi sin sentirlo y al terminar con desesperación y amargura se dio cuenta que el trozo mas grande e importante de su corazón faltaba, lo perdió cuando cayó, al verla partir esa fría mañana de invierno.
Asdrovel Tejeda Acevedo
Entradas populares
-
1 Vestiré de luto por tu nombre, llenare de crespones negros mi...
-
Tremula de pasion, anda, vérsame el verso y agobia mis oídos con la cantata sublime del borde de tus labios en inspirados arabescos, enséñam...
-
En estos días y a lo mejor por la tristeza y la melancolía de este mes, he venido teniendo sueños recurrentes un tanto extraños. Anoche soña...
-
Silencio, silencio que sube como marea alta del mar inclemente del tiempo, silencio, silencio que empaña los cristales de la ventana que ref...
-
Llueve profundamente y los relámpagos con sus destellos, alumbran por un instante y me deja ver, las nubes acumuladas en el horizon...
-
Las penas pasan y se van, el dolor se va y pasa, los recuerdos , algunas veces, solo algunas veces, dependiendo la intensidad de lo vivido...
-
QUIEN PUDIERA SER INVITADO A LA CENA DE TU CUERPO? QUIEN, ROBANDOLE EL BRILLO A UNA ESTRELLA MATUTINA, LA CLAVARÍA COMO UN DARDO DE FUEGO, E...
1 comentario:
Esta precioso este poema. Al leerlo por primera vez, se me salieron las lagrimas. Gracias.
Publicar un comentario