Entradas populares

martes, 9 de marzo de 2010

CUANDO DECIDAS SER,SEREMOS.


Se reúnen en los salones de belleza, en los night clubs,en sus casas a la hora del almuerzo,en sus juegos de bingo o de canastas,jugando domino, en los colmadones,en las playas, cuando visitan sus amigos,en las horas de trabajo,en su metro o en los largos tapones del mediodía. No es raro que al destapar una botella de licor,se sacudan los hombros por un momento y lo expresen a viva voz: Que mala está la cosa, los partidos han jodido este país,hay que hacer algo, todos concuerdan pero no pasa de un enunciado.

De repente te llega un correo electrónico siempre con el mismo enunciado, esté país se jodio, se fuño, no hay luz, la que aparte de no haber, hay que pagarla, no hay agua, el narcotráfico nos arropa, los jueces son banales, los funcionarios corruptos, los militares y policías, bandas oficiales de atracadores y soportadores del narco, la educación y sus educadores por su cuenta, la salud y los médicos ¿? Bueeeeeeeeeeeeno, nada. Y el encargado de las Américas, el príncipe, como le dicen algunos, en su última alocución, que como las primeras (aparentemente quien le hace los discursos se está copiando) Dice que e’palante que vamos, pongan la primera y nos fuiiiiiiiiiiiiiiimos, bueno se fueron muchoooooooos funcionarios, secretarios, ministros subs, vice, etc., etc. y mas etc.

Lamentablemente, los murmuradores no pasan de eso, no hacen un carajo, no dan la cara, no se organizan, no se meten, no les importa nada más que asentir con gesto grave, no son parte de la solución, son parte del problemas, murmuran, virvirean,susurran, son muchos, pero muchos, tantos que con solo gritar meterían miedo, pero son cobardes, pienso a veces que se merecen lo que tienen y me enervo y pienso, cuando uno de tus allegados sea violado, asaltado, CALLATE. Cuando veas a un niño con hambre, CALLATE. Cuando no tengas luz ni agua, CALLATE. Cuando veas pasar al funcionario en su carrazo importado, cuando te mientan, cuando veas tu hijo empotrado de drogas, cuando no tengas justicia, cuando se reían de tu sonrisa, CALLATE, CALLATE no hagas nada, sigue hablando de lo mal que está la cosa, como el que mira llover y un día cuando te levantes, por lo menos ten la dignidad de sentirte culpable y escupe con fuerza la imagen que veas en el espejo.

Ese mismo día, visita las tumbas de tus ancestros y micciona y deyecta en ellas, pues eso mismo has hecho con la Patria, no eres más que una espalda, un peldaño que usan los que están, usaron los que se fueron y seguirán usando, hasta el día que decidas dejar solo de ser voz y convertirte en brazo, en puño, en huracán, en viento y junto a todas las voces, en una sola melodía a grito pelado, a pulmón batiente, decir como dijo el que lo dijo, cuando entro por Haití, YO SOY LA BANDERA DOMINICANA o como dicen en las efemérides, que las hubieron, QUISQUEYANOS VALIENTES. Ése día y solo ese día, pagaras el precio, la responsabilidad, el honor, el principio de ser DOMINICANO.

Asdrovel Tejeda Acevedo

INMENSAMENTE PATRIA


Inmensamente Patria
Te escapas de la palabra ausencia
para colocarte estoica
en este espacio donde yo
sentada en el mismo centro de tu quebranto
adolorida de ti, te pienso.

Tu nombre entero me cabe
en las razones que los entresijos del recuerdo
me develan
repitiéndose, convirtiéndose
en una cadena de dolores seculares.

La lluvia me presta su voz
nace una canción humedecida
baño tu rostro con mi llanto
entonces te agigantas
teñida de verde te engrandeces.

Mas allá de la naciente melodía fluvial
del dolor
de esta enferma versificación
te alzas para
ser inexorablemente mía, ineludiblemente eterna,
Inmensamente patria.

Elsa Batista Pimentel

domingo, 28 de febrero de 2010

EN ENERO COMO EN DICIEMBRE





Venían uno a uno, o en grupos de a tres, con prisa y nerviosos algunos, sonreídos y ojerosos otros, ceñudos y cabizbajo los menos. Variopintos en el llegar, en sus vestimentas y sus expresiones, en sus condiciones de vida y en su formación. Hubo quien pensó en quedarse, lo hubo, en abandonar, por cierto, quien no tuvo ni por tener fe, es el signo nefásto que como fardo cargamos.

Un trajín de luchas, opiniones y disidencias en el que pocos creyeron, en el que pocos pusieron esperanzas, en el que los detentadores de condiciones albas, se opusieron y como ahora, contó no solo con el rechazo de una vasta mayoría, sino con la inercia de los más, de los opinadores alegres, de los sabichosos de turno, de los vividores de siempre, de los sustentadores de la verdad única, unigénita y solitaria.

Estamos todos? Se oyó una voz grave, mientras abrazados hacían una gran rueda. Estamos todos o falta alguno? Volvió a escucharse la voz.
Levanten la mano y únanse quienes quieran hacer la patria, su mirada penetrante al grupo de en frente, a los de la banderas, banderitas, banderolas, a los que teatrales con su mano en el pecho, a los de medallas por batallas que ganar, a los circunspectos, a los nacionalistas a ultranzas, a los verdaderos y reales. A los depositadores de ofrendas, a los cantadores de elegías perfectas, a los amantes eternos de las costas, en fin, a los que andan con la nacionalidad a flor de piel. Seguro de su compromiso, dijo: vienen a ayudarme a crear la patria?

Yooooo! no sean pendejos, dijo uno, no tengo tiempo para esa vaina, yo tampoco puedo, tengo compromiso con mi partido, expreso otro. Yo no puedo, estoy buscando una silla de ruedas para alguien en mi barrio, el buen samaritano; yo tampoco, este domingo tengo romería, ni mirarme, estoy en un circulo de oración y me falta tiempo, el de olor a santidad; bueno tu sabes soy candidato a diputado y mi partido no lo aprobaría, el candidato del progreso. Pero vayan ustedes, nosotros apoyamos y en el mes que vamos a declarar de la patria, estaremos llevando ofrendas, desfilaremos, izaremos banderas y demás yerba, cuenten con nosotros.

Qué decir de un país que solo tiene un mes para la patria, carajo?.... ay! patria querida dame tu Marzo de epopeya en Santiago como en Azua o el Memiso, regálame tu Abril en las cadencias solidarias del 24 o el Mayo del puente, tu Junio insondable con los muchachos del 14 camino a la gloria, tu Julio o tu Agosto, dame tu capotillo o como un Duvergé hazme caminar a mi paredón y dadle el burro a los patrioteros de siempre. Recuérdame patria encendida, inmensa voz de mis orígenes que de Enero a Diciembre una sola idea un solo sentimiento, conjugan la verdad insoslayable de mi ser; Dios Patria y Libertad!!!!!

Asdrovel Tejeda Acevedo

domingo, 7 de febrero de 2010

LOS ZACATECAS

Salen juntos a cazar en tropelías, son figuras de primeras planas y a primeras planas sometidos, juntos celebran sin pan pero con vino, el don de dar establecido. Con acento grave y circunspecto reciben las dadivas con media sonrisa, al calor de aire satisfecho.

Como cuervos se reúnen a recoger y contar los muertos, siendo incapaces de producir ningún cambio por los vivos, ayer fue Jimaní o Federico hoy es Haití los que llaman al club de los vivos que como buenos agricultores guardaran bajo las uñas, la identificación de su claque.

Se acuestan tarde en las noches, mirando noticias, con la secreta esperanza de otro cataclismo, nunca van a misa, les aterra la oscuridad, aunque están llenos de oscuros motivos, llaman a Dios en primera persona y cuando se acuestan, duermen el sueño satisfecho del que cree que lo ha comprado.

Cuando los vea venir con sus sonrisas bondadosas y su halo santo, no lo dude un momento una tragedia se acerca y pronto vera en primera plana, como noticia principal el nombre ornamental y sacrosanto de los zacatecas citadinos.

Y.....

Maldito trueno que hieres mis oídos.
Relámpago fatal que soliviantas las
células impuras del deseo.

Humedal único del comienzo, riega
La planta del manzano y pon tus labios
En el oído izquierdo para que el hemisferio
Derecho, levante como al desgano, la voluntad
Insatisfecha del rayo único de tu sonajero
de sacerdotisa vestal.

jueves, 4 de febrero de 2010

VALDEZ,MI AMIGO POETA

Lo heredé con la compra de Leo's y en cada una de las actividades estaba con su cámara en ristre solicitando a los parroquianos _”Oye se ven bonitos, una foto una fotica para el trago, eh”. No se podía decir que una fiesta estaba completa sin su presencia y los domingos, con los niños y el karaoke, era la culminación pues quería cantar todas las canciones del Sabina o de Joan Manuel.

Le gano por un tiempo la bebida, al punto que al llegar una noche a la discoteca me informaron que la policía lo había sacado detenido, demacrado al día siguiente vino a verme para pedirme excusas. Le hicieron un caso enorme y me vi en la obligación de testificar en su favor para evitarle problemas, por lo que un día se apareció con una poesía dedicada a mí.

Desde ese día comencé a investigar al hombre, supe que residía en esta ciudad por muchos años, que el primer periódico hispano fue fundado por el, que había escrito poesías por mucho tiempo y que la primera pena literaria del valle fue su creación.

Que la bebida le había ganado y sus noches no tenían la lira encantada y su voz apagada, solo se iluminaba para pedir otro, el ultimo, el de la salida. Que el corazón se le había secado de tanto amar el amor y a ella, la musa encantada y el candil luminoso de su estío.

En las últimas presentaciones de la Nobel sugerí hacerle un homenaje y una lectura de sus poesías, fue un éxito rotundo, pero terminado el evento, se apago por completo. Coincidencialmente lo volví a ver reflejado en un espejo una noche de farras en un bar del sur de la ciudad; hasta la semana pasada que al abrir el periódico me asaltaron sin ningún aviso previo, un tropel de palabras encadenadas que me hicieron el día hermoso y claro.

Hoy, volví a ver en el mismo periódico, al cantor de versos sencillos que en cada una de sus entregas nos hace escuchar el lamento sonoro del violín con el trepidante golpe del tambor, en una amalgama de rayos vivenciales de palabras, versos y música.

Salve poeta, siga manteniendo la escala para que los mortales podamos subir y contemplar desde el fondo, la luz de sus notas soberanas.

Sin ti, mi Azucena

Estas largas horas sin ti, mi Azucena, me hacen buscar lirios que calman las penas, ya no hay en mi jardín ni paz ni la guerra sin tu mirada al sol, sin tus oídos listos para mis poemas.
Te siento tan marchita como esas estrellas que alumbraron noches cuando eran tiniebla.
Estas largas noches sin ti, mi Azucena, al alma me llegan, pensando en la gente que muere en las guerras y en esas que viven sin saber del cadalso o la carpa de espera.
Me sobra agua, Azucena en el tintero y en inmensas cascada de poemas, me sobra agua debajo de las cejas para que marchita no te mueras como un Haití con sed, sin Dios ni primavera.
Me sobra agua desde metatarsos hasta la cabeza, tómame, trágame, Azucena, quiero en tus estambres celebrar la fiesta en cada pétalo que se torna en planeta.
Y cuando vengan en pos de la miel las abejas se unirán a la danza de cada Azucena, y el ojo voraz de cada guerra se volverá estrella que ha de alumbrar la faz de la tierra.
Tómame, trágame, Azucena que soy fuente del agua, el alma de ríos y lagos y toda la lluvia que cae en quisqueya.
Trágame, Azucena, no mueras de sed, como aquel Haití sin pan, luz ni hoguera.
Trágame, Azucena, no mueras de sed quiero ser océano entre tus arterias, payaso mojado en todas tus fiestas, la canción silente del polen, la vida en la savia que habita tus venas, el canto callado de la mariposa y todas la artes que pueblan la tierra.

Aris Valdez
Enero, 2010

viernes, 22 de enero de 2010

CANTARES POR HAITI


NADA PERMANECE TANTO COMO EL LLANTO


¿En qué preciso momento se separo la vida de nosotros,
en qué lugar,
en qué recodo del camino?
¿En cuál de nuestras travesías se detuvo el amor
para decimos adiós?
Nada ha sido tan duro como permanecer de rodillas.
Nada ha dolido tanto a nuestro corazón
como colgar de nuestros labios la palabra amargura.
¿Por qué anduvimos este trecho desprovistos de abrigo?
¿En cuál de nuestras manos se detuvo el viento
para romper nuestras venas
y saborear nuestra sangre?
Caminar... ¿Hacia dónde?
¿Con qué motivo?
Andar con el corazón atado,
llagadas las espaldas donde la noche se acumula,
¿para qué?, ¿hacia dónde?,
¿Qué ha sido de nosotros?
Hemos recorrido largos caminos.
Hemos sembrado nuestra angustia
en el lugar más profundo de nuestro corazón.
¡Nos duele la misericordia de algunos hombres!
Conquistar nuevos continentes, ¿quién lo pretende?
Amar nuevos rostros, ¿quién lo desea?
Todo ha sido arrastrado por las rigolas.
No supimos dialogar con el viento y partir,
sentarnos sobre los árboles intuyendo próxima la partida.
Nos depositamos sobre nuestra sangre
sin acordamos de que en otros corazones el mismo líquido ardía
o se derramaba combatido y combatiendo.
¿Qué silencios nos quedan por recorrer?
¿Qué senderos aguardan nuestro paso?
Cualquier camino nos inspira la misma angustia,
el mismo temor por la vida.
Nos mutilamos al recogemos en nosotros,
nos hicimos menos humanidad.
Y ahora,
solos,
combatidos,
comprendemos que el hombre que somos
es porque otros han sido.


II


Ya no es necesario atar al hombre para matarlo.
Basta con apretar un botón
y se disuelve como montaña de sal bajo la lluvia.
Ni es necesario argüir que desprecia al amo.
Basta con proclamar -ceñuda la frente-
que comprometía la existencia de veinte siglos.
Veinte siglos,
dos mil años de combatida pureza,
dos mil años de sonrisas clandestinas,
dos mil años de hartura para los príncipes.
Ya no es necesario atar al hombre para matarlo.
La noche,
los rincones,
no,
nada de eso sirve ya.
Plazoletas y anchas calles se prestan bulliciosas.
No cuenta el asesinato con los pacientes,
No cuenta el príncipe con los sumisos.
Todos han olvidado que el hombre es aún capaz de cólera.
Las llamas se extinguen sin haber consumido el odio.
El día irredento ha postergado la resurrección del hombre.
Y los otros,
Aquellos que presencian la matanza sentenciando:
"Locos, habeis tocado a la puerta de la muerte
y ella se quedó en vosotros!"
Esos
Solo saben predecir la muerte,
No han aprendido a combatirla.
No han aprendido a cobijar la tierra en el corazón
Ni a ganar la patria para el hombre.
Y el sumido, ¿qué hace?
¿Dónde deposita su silencio?
¿En qué lugar del corazón teje la venganza?
Nadie lo sabe.
Todos le han olvidado.
Se ha dictaminado que su morada sea la sombra,
que el pan deshabitado sea su alimento,
que el pico le prepare el lecho
y la pala le cubra el corazón.
¿Qué es el hombre combatido?
Nadie lo recuerda.
Lo visten los trapos.
Lo arrojaron en la parte trasera de la casa
y allí
con los residuos
un guiñapo se amontona.
Las llamas se extinguen.
Se arrinconan los hombres en una sola sombra,
en un solo silencio,
en un solo vocablo,
en un llanto solo
y cuando todo sea uno,
uno el llanto y el vocablo uno
no habrá paz sobre la tierra.
¿No habrá paz?
Y aquellos que dictaminaron el destino del hombre,
los que jamás contaron con los sumisos,
amasarán con sangre su propia podredumbre.
¡No habrá paz!
¡Llanto para quebrar el llanto,
muerte para matar la muerte!

Jacques Viaux Renaud
poeta nacido en Haiti el 28 de julio del 1941 y muerto en combate por la libertad de los dominicanos en Santo Domingo,15 de junio del 1965




Poema Dominí de Pedro Mir


En tu peñón solitario
lleno de olvido y dolor,
estrictamente salario,
perpetuamente sudor.

En tu girón de archipiélago
de ron y cañaveral,
chupado por el murciélago
numeroso del central.

En tu estirpe de malarias
secretas como tu voz,
llena de angustias agrarias
y de silencio feroz;

Dominí, no estás solo,
no estás solo, Dominí.
Del ecuador hasta el polo
el mundo lucha por tí.

A pesar de tantos daños,
tanto silencio, a pesar
de tantos sufridos años
sin comprender, sin pelear;

a pesar de que tu islote
cierra el horizonte y vas
solo como un galeote
solo y sin brisa quizás;

Dominí, no estás solo,
no estás solo, Dominí.
Del ecuador hasta el polo
el mundo lucha por tí.

Y que tus golpes los cargas
en tu solitaria piel,
y que tus noches amargas
te son solas, te son hiel;

Dominí, no estás solo,
no estás solo, Dominí.
Te acosa el hambre y el dolo,
sólo que tú no estás solo,
y hoy que miran hacia tí
tantos hombres y mujeres
¿qué te pasa, Dominí?

Hay un mundo de quehaceres
y tú duermes o algo así.

O algo más entrañado…
Como si una soledad
desenvolviera a tu lado
sólo sombras, sólo edad.

Como si el tiempo y el agua
que sollozan en tu pie,
o el sol que nace en la fragua
y va a morir al café,

o la niña junto al río
y tú en tu cañaveral
y la tierra y el bohío
fueran todos del central

y el hambre y los goterones
de sangre y lágrimas y
sudor agrio, en los terrones
de tu patria, para tí

fueran solamente. Fueran
sólo de tu soledad.
Y como si hoy estuvieran
solos los hombres de edad,

y las mujeres de espera
y los jóvenes de amor.
Como si el mundo no fuera
hoy tu apoyo y tu vigor:

miles de manos y fuegos
de millones en un haz;
de soldados, de labriegos,
de los que llenan la paz

de alegría y de esperanza,
de los que van al taller
o vienen de la labranza,
de los que saben leer…

De aquél que no, pero sabe
tu lomo herido y tu voz,
llena de un silencio grave
y de un agravio precoz.

Del ecuador hasta el polo
hoy todos luchan por tí.
Te acosa el hambre y el dolo
sólo que tú no estás solo
¡Dominí, no estás tan solo,
no estás solo, Domini! Don Pedro Mir, poeta nacional dominicano dominicano. prestado del periodico siglo 21