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miércoles, 16 de febrero de 2011

Epitafios

“…Sarcófagos y sepulturas.
Sepulcros, mausoleos y tumbas.
Lápidas, panteones y criptas.
Todas llevan sus pequeños poemas
de piedra para describir a los difuntos.
Todos quieren metaforizar la muerte,
todos quieren dar su voz y que esta
sea irreductiblemente eterna.
Pero las cosas pasajeras se escriben en la piedra
y las cosas perpetuas se esculpen en el agua…”



“… Mar adentro, mar adentro
y en la ingravidez del fondo
donde se cumplen los sueños
se juntan dos voluntades
para cumplir un deseo.
Tu mirada y mi mirada
como un eco repitiendo, sin palabras:
más adentro, más adentro,
hasta el más allá del todo
por la sangre y por los huesos.
pero me despierto siempre
y siempre quiero estar muerto
para seguir con mi boca
enredada en tus cabellos…”

Ramón Sampedro (de la película Mar Adentro)




“… La mayoría de las personas lee con profundo regocijo, las notas escritas para los epitafios. Y no es morbosidad pura y simple, ni un reprochable acto de falta de respeto., Es quizás el acto más netamente auténtico de los hombres ante esa hora; Alegrarse de que esa nota de partida fue escrita para el otro, el ajeno, el prójimo que se va, estar feliz de que es otro el que se monta en la barca de la eternidad…”



Che

Bajo esta losa debiera
estar el Che comandante,
con su boina deslumbrante
y su mirada guerrera.
Su tumba refugio fuera
para el paria sin destino,
y viniera el campesino
a venerar su mortaja,
mas él, hecho polvo viaja,
cantando por el camino.



Tavito Vásquez


La vida debiera ser
un soplo sobre la herida,
para que esta partida
no doliera por doler.
Y que cada amanecer
tenga la armonía otoñal
la partitura genial
de fusas y de corchea.
Que toda la tierra sea
tu saxo en clave final.



Vincent Van Gogh


La muerte tiene permiso
para venirlo a buscar,
si ya lo dejó de amar
aquella que ayer lo quiso.
La muerte puede en su aviso
decir a la hora que llega,
pues el alma que trasiega
pisando cardos y abrojos,
no necesita los ojos
pues hace tiempo está ciega.


Jean Paúl Sartre (RIP)


Sobre los cantaros rotos
de sus ojos, tras el rastro
del infortunio,
del astro,
sobre los pasos ignotos
iban sus dedos devotos
en un oficio de hada
y sobre la madrugada
de la muerte,
hubo un hombre
que quiso ponerle nombre
a la casa de la nada.


Miguel Hernández


Una mano en orfandad
redujo con su negrura
tu voz. Es la sepultura
un trecho de eternidad.
tu aliento venció la edad.
Caíste para a nacer
vale tan poco perder
el laberinto del sueño.
Tú eres poeta, eres dueño
de las claves de volver.


Franklin Mieses Burgos


Un ángel es la medida
del hombre en su plenitud,
la puerta del ataúd
tan solo le da la brida
para que por si decida
el camino del regreso
un relámpago por eso
le sirve de faro, guía,
la ruta, la travesía,
aquel deambular espeso.

Pero tú, ángel del ser
creaste tus propias claves
para conocer las llaves
de la puerta de volver
por sobre el amanecer
de los que han de venir
te veremos recibir
con los que nunca viajaron
los ángeles cantaron
el verso de tu vivir.


José Martí



Encendiste con tus sueños
las tierras americanas
desde las lomas cubanas
a los picos caribeños
fueron tus caros empeños
que tu verso recorriera
el alma febril entera
del guajiro que arremete
la tierra, con el machete
en busca de primavera.

Como poeta fue tal
la estatura de tu verso
que el universo disperso
era tu estrofa ideal
y en tu lucha colosal
hizo nido diamantino
el arco iris, el trino
del ruiseñor de la vida
y juntaste voz y brida
en lo mejor del camino.


Duarte

La paz, siempre fue primero
en tu corazón inmenso
fue tu dolor tan intenso
como triste tu sendero
fue tu vivir lastimero
el ejemplo que enaltece
tu vida sin pausa crece
diciendo constantemente
que la patria, solamente
más grande que tú parece.


Máximo Gómez


Te retiene la memoria
con el machete mambí
con el que junto a Martí
alcanzaste tú la gloria.
Fue tu lucha la victoria
en pos de la libertad
y sobre la adversidad
tu pusiste jubiloso
el machete luminoso
de la solidaridad.


Bolívar

En esta tumba reposa
el espíritu del rayo,
la sombra de su caballo
y su espada decorosa.
Aunque parece una fosa
jamás será sepultura,
otra lejana llanura
hoy ve al Libertador ,
confirmar con su sudor
que ya cambió de montura.


Luperón

Fuiste la primera espada
de nuestra Restauración
empuñando con fruición
la patria ya mancillada
de la batalla, bañada
de luz viene tu memoria.
Buscó tu valor la gloria
dejando sobre su paso
la huella del machetazo
donde nace la victoria.



El pobre desconocido


En todas partes es igual
en nombre de tus desgracias
se construyen democracias
olvidándote al final
mas tu pena colosal
nunca vino repartida
y tu desnudez vencida
indiferencia provoca
tu tumba tiene la roca
que te tiraron en vida.


Juan Bo (Bosch)
(Como le decía el pueblo)

Destejiendo el claroscuro
con luz de nuevas mañanas
“tu biblioteca de canas
fue señalando el futuro”
con paso firme y seguro
cual ilustrado mambí
diste tu voz desde aquí
a la región caribeña
de Hostos tuviste enseña
y coraje de Martí.




Emiliano Zuleta



Se silenciaron las flores
y no quisieron brotar
tampoco quieren cantar
sinsontes y ruiseñores
tienen duelo los cantores
en una y otra región
y nadie tiene emoción
de cantar una sonata
pues la patria vallenata
perdió el mejor acordeón.

Se nos fue don Emiliano
de la forma en que vivió
viviendo lo que creyó
en la loma y en el llano
se fue ofreciendo la mano
repleta de su alegría
mirando de frente el día
en que le tocó morir
después de tanto vivir
burlando la Gota Fría.


Lorca

En dónde están los gitanos.
Por qué no hay luna esta noche.
Qué parca tira del coche.
Por qué se hielan las manos.
Por qué se escuchan lejanos,
El coro de segadores.
Quién silenció los cantores.
Quién enluta la guirnalda.
Dónde están Yerma y Bernarda.
Para quién son estas flores.

Eusebio Manzueta:

Yace Eusebio Manzueta
soldado restaurador,
bajo el olvido mayor
y la desidia completa.
Fue su espada la saeta
que cual meridiano sol
alumbró como un farol
el camino de la cruz
el venció con su arcabuz
al oligarca español.

Liborio

Sobre tu pecho la escoria
enmascaró su cizaña
más tu voz fue la montaña
de donde bajó la historia
por eso hoy tu memoria
se agiganta día tras día
convirtiendo en alegría
lo que ayer fue sufrimiento
esta fosa tiene el viento
que en tu corazón fluía.

Gaspar Polanco:

Por el pajonal dorado
que conduce hasta la gloria
tu sable forjó la historia
igual que cualquier soldado.
Pero tu pecho alumbrado
por la luz de la verdad
te daba la integridad
de batirte como fiera
aquí va la patria entera
buscando la eternidad.


Pedro Mir

Aquí la muerte pretende
silenciar tu dulce mano,
para decir: es humano
lo que ya sabemos duende.
Vuela tu voz y se prende
en los campos su fulgor
y se enciende cada flor
que con tu sangre se baña
yacen aquí riel y caña
patriotismo y cundeamor.






Epitafio

En este lugar sagrado,
donde todo es sombra inerte,
aquí reside la muerte,
envuelta en triste sudario,
aquí termina el calvario,
de la humana criatura,
un soplo la vida dura,
y al acabar de existir
todo viene a sucumbir,
a una triste sepultura.


* Anónimo grabado en una tumba de Valencia


Leopoldo Minaya


El péndulo que oscilaba
entre la herida y llanto,
tuvo su luz en el canto
que de tu mano brotaba.
El hombre que caminaba
en la navaja del ser,
ha llegado a su postrer
camino, ya nadie siente
la estrella azul que en su frente
puso el verso a florecer.


Compadre Mon

Pudiera bastar tu dedo,
tu machete, tu pistola,
tu cinturón de amapola,
para luchar con el miedo.
Si se precisa otro dedo
para señalar la escoria,
que busquen en tu memoria,
en el canto de tu gallo
en tu silla,en tu caballo
donde viajaba la historia.


Julito Deschamps

La guitarra que en tu mano
en un tono lastimero,
arrebataba al bolero
un quejido casi humano.
El viejo llanto del piano
que tú volviste canción,
hasta la copa de ron
que fue parte de tu vida,
hoy dice con tu partida
“…como duele la traición…”.


Pablito Mirabal

(Guerrillero, muerto por un rayo)


Después que tú anduviste
entre balas y mortero,
me parece lastimero
el partir como te fuiste.
Me dicen que recibiste
el disparo de la luz,
hecho por el arcabuz
de la mano del creador.
Yo sé bien que ese fulgor
fue tu vivir y tu cruz.


Epitafio

Yace aquí el Hidalgo fuerte
que a tanto extremo llegó
de valiente, que se advierte
que la muerte no triunfó
de su vida con su muerte.
Tuvo a todo el mundo en poco;
fue el espantajo y el coco
del mundo, en tal coyuntura,
que acreditó su ventura
morir cuerdo y vivir loco.


*Escrito por Miguel Cervantes
en la tumba de Don Quijote


Antonio Zaglul


Quienes levantan un muro
para sitiar la cordura,
no saben que la locura
es un sentimiento puro.
Tú mirabas el futuro
en la perdida razón
poniendo tu corazón
en la boca del refrán
“…no son todos los que están
Ni están todos los que son…”


Luis Días (El Terror)

Sobre el lomo de Marola
vas al cielo del Turey,
donde Liborio y Hatuey
tienen otro Palmasola.
Un sendero de amapola
bajo tus pies se desgarra,
y hace nido la cigarra
con su vozarrón marchito,
en el merengue infinito
que se fue con tu guitarra.

Gustavo Adolfo Bécquer

Aquí yacen finalmente
unas manos y unos ojos.
Unos lúgubres despojos
que vivieron pobremente.
Aquí se pudre una frente
lacerada por espinas.
Las pasiones, las inquinas
que sin culpa mereció.
Aquí duerme quien no vio
regresar las golondrinas.


"Volveré y seré millones",
Epitafio de Evita Perón



“Trespatines”

Es la eternidad la pena
del delito cometido
porque muchos han reído
de la forma más amena.
Este juez no te condena
pues en el humoricidio,
no hay sentencia, ni presidio
para quien supo vivir,
todo el que sabe reír
firma este epitaficidio


Capablanca

Escudriñando el tablero
con el faro de la idea,
el ojo relampaguea
entre recodo y sendero.
Pero tu juego postrero
lo perderás esta vez,
sin ver en la inmediatez
de la partida que empieza,
qué mano mueve la pieza
de tu infinito ajedrez.


Julieta

Los perros de la ambición
azuzaron su destino.
Las cizañas del camino
laceraban su razón
Garfios de luna. Traición.
Espada de adversidad.
Lanceros de mezquindad,
religión, poder, historia
nada detiene su gloria
camino a la eternidad.

Romeo
El amor que no razona
y la suerte que encadena
aquí yacen con la pena
del Amante de Verona.
La cordura no perdona
el volar sobre la escoria
y si le niegan la gloria
del recuerdo de su nombre
él vuelve con cada hombre
que despierta su memoria.


La Mujer de Lot


Ya puedes mirar atrás
en el lecho de tu tumba,
porque nada se derrumba
en el sitio donde estás.
Hacia el lugar donde vas
siempre serás inmortal,
y en tu destino final
al que todos aspiramos,
verás que muchos estamos
convirtiéndonos en sal.


Albert Einstein


Más allá de esta ecuación
no encontrarás logaritmos
ni factores, ni algoritmos
ni tampoco elongación.
No hay variables, ni función
que descifre esta verdad
ni peso ,ni gravedad,
ni cuadrante del abismo,
en la raíz de ti mismo
se cifra la eternidad.


Frida Kahlo


Este cuadro solamente
es una pintura más.
De tu irte, del jamás,
del partir eternamente.
Yacen aquí, finalmente
unas manos y un amor,
una selva y un clamor,
unos ojos, una puerta.
La naturaleza muerta
que solo pinta el dolor.


Juan Sánchez Lamouth

Nada permanece tanto
como la voz del poeta.
Que cruzó como saeta
por las raíces del llanto.
Para ti no hay camposanto
pues tu verso sobrevive,
en las penas del que escribe
con sangre de eternidad ,
no tienes tumba, ni edad,
tu fosa es el Mar Caribe.


Pancho Villa



La milpa fue tu raíz.
Tu frontera el horizonte.
Tu ley fue la ley del monte
que dejó su cicatriz,
en la cara de un país
que buscaba su destino,
bajo un cielo montesino
que tú ayudaste a brillar,
a fuerza de cabalgar
al lado del campesino.



José Alejandro Peña



Este desquite soñado
es solo pasar de sombra
pues el ángel que te nombra
ya salió de tu costado
este verso sepultado
en donde la luz encierra
la metáfora que aterra,
que retumba y alucina,
es un duende que camina
buscándote por la tierra.






Enrique Blanco



Es muy grande la estatura
del que no quiere robar,
y prefiere desertar
que vestirse de negrura.
Te dieron por sepultura
una patria desgraciada,
y el rayo de la alborada
que la penumbra sostiene.
¡Miren cuánta tierra tiene
quien nunca tuviera nada!.


Luis Pie



El mismo ser que escribiera
la tragedia de tu suerte
también debiera en tu muerte
“Epitafiar” tu quimera.
Para de alguna manera
transparentar tu memoria,
y que recoja la historia
que nada tu ser ultraja.
Dos patrias son tu mortaja.
Tiene dos cielos tu gloria.


Dionisio Mejía (Gandulito)


Una simple partitura
escrita sobre la hora.
Un repique de tambora
arrancado a la negrura.
Una melodía futura
huyendo del diapasón.
Un fuelle sin más razón
que la nota que lo enrumba,
es lo que guarda la tumba
cuando muere un acordeón.


Roberto Ramírez Arellano (Cofresí)


Este barco que nos deja
ya no tiene donde anclar,
por eso se lleva el mar
entre su vela cangreja.
Esta nave que se aleja
no tiene más tripulante,
que el sonido deslumbrante
del cántico del coquí:
es la voz de Cofresí
cortando la mar bramante.


Beethoven


Nada escucha finalmente
el corazón abatido.
Nada jinetea el sonido
que vagaba por la mente.
la Fuga que eternamente
el silencio trascendía,
es una llovizna fría
que se apaga con tu voz.
Ahora solo escucha Dios
tu inconclusa sinfonía.


Walt Whitman


Esta lápida no tiene
las palabras adecuadas,
solo signos en bandadas
de la llovizna que viene.
Esta puerta se mantiene
esperando que se abra,
ese péndulo que labra
el vocablo nunca dicho.
Era tu lengua ese nicho
donde duerme la palabra.


*Bigote

Se cosió sus falsas alas
como Icaro, Bigote
y también como Quijote
confundió luz, con bengalas.
Cabalgó contra las malas
pasiones que da la vida
llevando sobre la herida
el vinagre del dolor
la tragedia del amor
fue su debut y despedida

* Suicida por amor de Santiago, RD


Mozart

¿Cuanta música esconde
un ala de mariposa.?
¿Cuan honda será la fosa
donde la muerte responde.?
¿Dónde la luz y dónde
puede escribir la historia
esta miseria mortuoria
son el genio que tú fuiste.?
La música que escribiste
Son el himno de tu gloria.



Gardel

Las notas del bandoneón
acompañan tu partida,
en la milonga dolida
con que llora el diapasón.
Llora también la canción
del Buenos Aires de ayer,
Yira no quiere saber
que la muerte es un atajo,
que la vida es cuesta abajo
y es solo un tango Volver.


Domingo Henríquez (Tatico)

La música que en los cielos
escuchan los querubines,
no son notas de violines
ni de arpas ni de chelos.
El ritmo que causa celos
en la noche celestial,
no es de trompeta final
sino de mano callosa,
porque Tatico en la fosa
toca un merengue inmortal.


Mamá Tingó

Sobre la cama del viento
te hicimos la sepultura,
y una cripta de negrura
te dimos por monumento.
Y si alguno, sin aliento
te quisiera recordar
y buscara donde honrar
tu peregrinar salobre.
sepa que no hay tumba pobre
que en tu fosa cabe el mar.


Javier Solís

Tu diminuta estatura
puede estar en cualquier parte,
pues no pueden enterrarte
con terrenal atadura.
Tu canto fue tablatura
donde solo escribe Dios
y el olvido más atroz
no puede tocar tu nombre,
esta es la tumba del hombre.
No hay tumba para tu voz.




Guadalupe Yoli



El cielo debe tener
un rinconcito sagrado,
que le llamen El Vedado
en donde more tu ser.
Los ángeles podrán ver
en toda la inmensidad,
como una gran piedad
puso en tu boca mulata,
el feeling de la cantata
que rasga la eternidad.


Israel Sánchez (Mi padre)


Sus zapatos, todavía,
son más grandes que mi sino,
pues son partes del camino
que cifró mi travesía.
Por eso la senda mía
se escuda bajo su alero,
y son sus pasos, el primero
de los rumbos que elegí,
! qué grandes son para mí
las alas de su sombrero !

César Sánchez Beras

miércoles, 9 de febrero de 2011

AL CÉSAR LO DEL CЀSAR


Le comentaba anoche martes al amigo poeta César Sánchez Beras, que desde el sábado en horas tardías de la noche, cuando publique en esta página, su poema de mujer de jazmín, cundeamor y noche en fuga, trescientos setenta y nueve personas, en un vasto abanico que cubría tres continentes habían entrado a leerlo, le decía que a lo mejor podían considerar escaso el público visitante si se veía desde la óptica que tabula entradas masivas en los medios interactivos, pero, hacía la salvedad, como esta página no clona noticias, ni produce artículos de farándula, ni naderías consideradas importantes por un publico ávido de cosillas banales, esa cantidad es en sí misma importante, dado no solo porque los poetas son una especie en extinción, sino, también porque los amantes de la poesía y del buen leer, los capaces de enchinársele el alma y brotarles la felicidad, la nostalgia y entregarse por entero al cincel de un verso, a la escalera divina de una imagen o al súmmum total de la muerte lenta del recuerdo, para volver a renacer en cada palabra encadenada a una poesía, somos minoría, por eso estimo que 379 es un número mágico y reconfortante, por lo que en honor a los lectores, seguiremos con las poesías vivenciales y los cuentos de César Sánchez Beras.


Acostada en mis párpados


Tengo una mujer acostada en los párpados,

que deambula en mis ojos y me escupe los sueños,

con su pelo revuelto y sus pasos de lluvia.


A veces cuando duermo se sienta en mis pupilas,

al despertar no puedo mirar el horizonte,

y solo veo sus muslos guerreando en la mirada,

no tengo mas visión que su boca madura,

sus alas enormes de mujer innombrable.


Tengo una mujer acostada en los párpados,

de noche se desnuda por entre mis pestañas,

y quisiera llorarla para que se me aleje,

gritarla gota a gota para que no se duerma,

en mis ojos cansados de mirarse en sus huellas.


Tengo una mujer acostada en los parpados,

y aprieto bien los ojos por temor a perderla.



Por unas de esas vainas de los amantes, ella, la mujer de jazmin, cundeamor y noche en fuga, en una llamada queria preguntarme por mi sexo sin nombrarlo y le llamó al falo, Lolo. Yo le preguntaba por su sexo, sin nombrarlo, diciéndole al suyo, Lola...


Ausencia de Lola

Si tan solo me leyeras con las manos

estos símbolos toscos que brotan de las ingles

las líquidas palabras del sudor del vencido

los gestos de la sangre que fértil se derrama.

Si tan solo me leyeran tus piernas solidarias

cuando escribo tu nombre con el frio del invierno

cuando te deletreo entre las tempestades

cuando se desdibuja mi lluvia en tu ventana.

Si tan solo pudieras leerme con tus senos

amamantar la gracia que tienen los enigmas

descifrando mi sombra escrita en tus pezones

el raro verso mío que en tu piel se subleva.

Si tan solo pudiera tu clítoris leerme

escribir con su savia mi nombre en esta hora.

El olor de Lola



Tu cuerpo

es olor de ti por todas partes.

Almizcle en el pezón derecho

canela la boca y la cintura

lavanda en las manos y en el miedo.

Tu olor a llovizna sin sonríes

todo café en la axila que amanece

a tierra mojada si te entregas

crisantemos la oreja y el ombligo

olor a pasado y a silencio.

Mi cuerpo huele a ti por todas partes

el olor a salitre de los hombros

esencia de intemperie en la mirada

el olor a naufragio de tus párpados

olor de cerezos en tus ganas

el olor a huida de tu talle

el olor a eternidad en el orgasmo

que es como debe oler la llamarada

la noche toda es tu fragancia

el gozo huele a ti por todas partes.




Una canción para dos

Decía llamarse John-Ana y puedo jurar que más de una vez vi la sombra
de Dios bailar en su sonrisa y la inquina del diablo salirle por los
ojos. "Primero muerto que sencillo" decía a veces y en otras "primero
muerta que desarreglada " sentenciaba.

Era la burla de quienes lo vieron crecer entre un harén de barbies
reparadas y vuelta a romper, en la impronta de la pobreza que lo
consumía en el vecindario de los Bradford. Era la burla de quienes le
matizaban la pasa africana que trajo de herencia y que el Clayrol no
pudo colorear felizmente y el alisado de miel y leche traído de
República Dominicana, tampoco pudo darle el carácter lacio que él
buscaba para que fuera perfecta su imitación de Lucero y de Paulina Rubio.

Terminó conformándose con un cabello de textura mixta y de color casi
berrendo, que si bien no lo asociaba con las divas mexicanas, le
permitía salir a flote, cuando imitaba a Guadalupe Reymond y su grito
de guerra, su grito de hembra-hombre en celo, para decir que era la
Lupe y Javier Solís en un mismo grito desgarrado.

Dejó de ser mi alumno de literatura, pero seguimos siendo amigos /
amigas, porque además de respetar su condición de hermafrodita, en el
fondo, nos unía la misma soledad y el espanto de no sabernos amado por
lo que somos, sino por una suerte de performance que tenemos que
realizar para subirnos a la carroza de la fiesta de los otros.

A veces nos cruzábamos en la Broadway y ella / él, saludaba con
resquemor, como queriendo respetar mi condición de heterosexual, como
evitando involucrarme ante los ojos del mundo en el mundo de exilio y
desarraigo en que él / ella transitaba.

"No es ser mujer, sino saber serlo", aseguraba cuando alguna niña rica
le quería quitar el puesto de reina por un día... Tú no sabes lo que
te pierde por presumir de macho" argumentaba cuando enfrentaba la
homofobia dominicana y boricua que lo acorralaba en su doble
sexualidad...

Siempre la vida nos reunió de alguna forma desde que salió de mi
salón de clase. A veces yo desandaba la noche buscando un café con el
que mitigar mi abulia y él / ella venia "por la encendida calle
antillana" rasgándose la vestidura, atravesando la noche con su
vestido de brillo, su peluca rubia, sus tacones altos y una autoestima
invencible.

Otras veces era yo el que atravesaba la noche buscando un amor de
ocasión, una ternura insospechada, una caricia fortuita, que me
devolviera la fe en mi mismo, y ella/ él, venia roto / rota, con la
cruz doble de no ser amada ni amado, con el delirio quebrado de no ser
ni odiado ni aborrecida, sino un doble maniquí en donde nadie colgaba
la loca vestidura de la comprensión.

Entonces nos mirábamos de nuevo sin reconocernos, como dos despojos
que coinciden en la misma tumba, pero que vienen de distintas muertes.
Su saludo displicente con la mano casi extendida y sin ninguna
expresión de alegría, era contestado por mi saludo tímido, envuelto en
mi tristeza y en la tristeza ajena de saberlo sin hogar, en una
ubicuidad espantosa.

La penúltima vez que lo vi, coincidimos en un bar donde la gente canta
leyendo las letras de las canciones en una pantalla, mientras un
aparato amplifica la melodía de la canción elegida. Yo garabateé en
una servilleta unas estrofas que me dictaban su pena de verlo reír
para arrodillar al mundo, mientras él lloraba arrodillado en su interior
de niño / niña triste. Le di la servilleta como quien descarga un
barco viejo después de muchas leguas de viaje.

La ultima vez que lo vi, fue coincidencialmente en el mismo bar,
parecía más resuelto, resuelta, vestía elegante y su orgullo
rivalizaba con la sonrisa de triunfo, con sus tacones altos, con su
vestido largo y con sus uñas exquisitamente arregladas. Pidió una
canción para hacerla al estilo kareoke, pero solo dejó que la melodía
corriera, mientras entre tristeza y valentía, entonaba a capella, las
estrofas que yo le escribiera y que ella / él hizo canción, estas
fueron las estrofas que le hiciera, pero nadie la cantará como ella,
estoy seguro, nadie la cantará como él...

,Una canción para dos



Yo conozco una niña que le miente a su sombra
que no mira su rostro cuando mira al espejo
que se llena de dudas cuando el deseo la nombra
con el nuevo pecado del pecado más viejo

yo conozco una niña que ha fingido ser rubia
que se finge mulata, que se finge morena
que vende a sobreprecios sus palabras de lluvia
porque a ella la vida le fingió que era buena

también sé de un muchacho de carácter muy rudo
con chaleco de cueros y zapatos gastados
y toca a la guitarra cual si fuera un escudo
las canciones de Silvio de los años dorados.

y comparten el cuerpo que le prestó la vida
como dos pasajeros en el vagón de un tren
y se juntan a veces al igual que una herida
y hay heridas que nunca cicatrizan muy bien

yo conozco un fantasma que se viste de estrella
que idolatra un revólver que es su amigo más fiel
porque muchos lo tocan preguntando por ella
porque muchos lo tocan preguntado por él.

César Sánchez Beras

sábado, 5 de febrero de 2011

UNA MUJER DE JAZMIN, CUNDEAMOR Y NOCHE EN FUGA

Este rincón es para una mujer que no tiene sombras ni apellidos, que se arriesga en la alegría comprada de unos pocos momentos robados a la bohemia sutil. Una mujer completa. Entera. Que se enfrenta a los molinos del mundo con la lanza irreductible de su alegría fraterna, que sólo tiene en los andamios de sus pocos altares, los dioses inventados en su angustia o los duendes personales de su reino.

Este rincón es para su gracia, la irrepetible gracia de su danza, la cascada improbable de su risa, el universo fragante del olor de su piel, la belleza exquisita de su probable sexo. Este rincón es para ella, la que nunca me ha pedido un verso que describa su caricia, la que nunca ha leído un epigrama mío, la que no sabe cuál soneto de mis textos, desdibuja mi pasión por verla alegre, la que no conoce mi insomnio extasiado en el recuerdo de sus ojos, la que no sabe que ella aparece imperturbable cada vez que miro el arco iris, o una ventana rota sucumbe a la llovizna.

Este rincón es para ella, la que en la risa colectiva y en la parranda, sigue lejanamente triste, como a la espera de un sueño postergado, como si cada estrofa de su canto improvisado, fuera el eco de una tristeza trunca. Este rincón es para la novia de la cofradía, para la amante de la amistad que fluye, pero que cuando cae el telón de la nostalgia, vuelve a solas a su refugio que es mi infierno, sin imaginar mi cómplice apego a su tormento, sin saber que yo muero y vivo en todos sus pesares. Este rincón es para ella, una mujer de jazmín, cundeamor y noche en fuga, una mujer que se hace niña en el bolero que la enerva, que se hace vieja en el recuerdo que la nombra.

Ella aún no lo sabe / yo construyo su ausencia recogiendo las alas de los pájaros idos / destazo su recuerdo residuos de naufragio / descarrilo su sombra negándola a mis sueños/y me quito triunfante el disfraz del olvido / ella no lo imagina / atraviesa mi nada con los ojos vendados/ se embriaga con mis ansias y se incendia en mis ojos/ se descama en mi sangre/ se destierra en mis sienes/ se desoye en mi angustia/ se descubre en mis pasos/ ella no lo sospecha/ ella corre a la vida sin escuchar mi canto/ regresa de la muerte sin saber que la he visto/ desnudando arco iris en su pubis de ángel/ poblando primaveras al filo de sus manos./ Ella aún no lo sabe/ hace sólo un minuto que en verdad yo la amo.

César Sánchez Beras

Gracias por sus comentarios, todo el merito es de césar Sánchez Beras.

Primera

SI PARA RECOBRAR LO RECOBRADO
DEBI PERDER PRIMERO LO PERDIDO
SI PARA CONSEGUIR LO CONSEGUIDO
TUVE QUE SOPORTAR LO SOPORTADO


SI PARA ESTAR AHORA ENAMORADO
FUE MENESTER HABER ESTADO HERIDO
TENGO POR BIEN SUFRIDO LO SUFRIDO
TENGO POR BIEN LLORADO LO LLORADO


PORQUE DESPUES DE TODO HE COMPROBADO
QUE NO SE GOZA BIEN DE LO GOZADO
SINO DESPUES DE HABERLE PADECIDO


PORQUE DESPUES DE TODO HE COMPRENDIDO
QUE LO QUE EL ARBOL TIENE DE FLORIDO
VIVE DE LO QUE TIENE SEPULTADO

FRANCISCO LUIS HERNANDEZ

viernes, 4 de febrero de 2011

CÉSAR SÁNCHEZ BERAS

Hermes sentado descansando, perdió la lira, Safo y Alceo por un momento creyeron tenerla y durmieron triunfantes en sus afanes, desde entonces los aedos difuminaron los versos y se perdieron en cascadas de palabras sin la música del vaivén, del sonido de la luz, del movimiento; Por breves momentos lo encontramos en algún poeta señalado con el rayo mítico de Zeus.

Si alguna vez encuentras en la letra taciturna, nostálgica, socialmente entregada y desbordando amor como quien teje una manta voladora, al poeta capaz de elevarte el espíritu con el arpa perenne de la belleza real, eres inmensamente privilegiado, pues son raros los espécimen.

Yo tengo el privilegio de conocer uno y poder llamarme su amigo y apreciar la verdad en cada uno de los ramilletes de palabras que dibujan sus versos y afirmar, sin duda ninguna cuando los leo, que el principio fue el verbo, como es el principio de la verdad sostenida en cada entrega de los manojos inmarcesibles de César Sánchez Beras.


Cuarteta para una isla




Qué cosa es una patria sin las manos

que trabajan el pan y la alborada,

sin esos ojos que en la madrugada

vigilan a los ángeles profanos.


Qué cosa es una patria sin el día

en que todos sus hijos igualmente,

tengan como símbolo en la frente

la estrella sin par de la alegría.


Qué cosa es una patria, un continente,

una isla, un barrio, un caserío…

Donde no vuele con libre albedrío


la música triunfal del inocente.

Qué cosa es la paz y la quimera

sin el sudor bendito del martillo.

O sin el sol que brinda con su brillo

la luz que no sabe de frontera.

Qué cosa es una patria sin los sueños

tejidos en la fe de las trincheras.

Cuando miramos las nuevas palmeras

que brotan con el nombre de los dueños.


Qué cosa es la patria cuando el llanto

hace del corazón su última grieta.

y se acomoda en la silla del poeta

para que el mundo se quede sin su canto.


Porque la vida no conoce el muro

que se levanta entre el otro y el que soy,

bajo las alas de pasado voy

construyendo la patria del futuro.


Diáspora


La diáspora es un pedazo

de la patria itinerante,

es un pueblito colgante

debajo de cada brazo

que mira desde el ocaso

la mañana que delira,

cuando el Caribe suspira

por aquel que vive lejos.

La Diáspora, son espejos,

donde la patria se mira.





Cuando ella besa

Ella puso su lumbre sobre mi boca hueca

y se llenó mi sangre de pájaros y soles,

ella sembró de nidos los ojos de la lluvia

y de mis manos toscas brotaban caracoles.

Ella puso su lengua sobre la nueva herida

y se rasgó en fulgores mi vieja cicatriz,

su lámpara cantaba una canción marina

con estrofas de algas, de peces y de raíz.

La noche se quemaba en sus ojos de ángel

mientras su boca hurgaba mis nuevos aquelarres

con la llave de un sueño que vive en la otra edad.

Su dicha era una bruja que con ojos vendados

desataba en mi boca los últimos conjuros

con una lluvia nueva nacida de los pájaros.




Cuando ella besa


Ella puso su lumbre sobre mi boca hueca

y se llenó mi sangre de pájaros y soles,

ella sembró de nidos los ojos de la lluvia

y de mis manos toscas brotaban caracoles.

Ella puso su lengua sobre la nueva herida

y se rasgó en fulgores mi vieja cicatriz,

su lámpara cantaba una canción marina

con estrofas de algas, de peces y de raíz.

La noche se quemaba en sus ojos de ángel

mientras su boca hurgaba mis nuevos aquelarres

con la llave de un sueño que vive en la otra edad.

Su dicha era una bruja que con ojos vendados

desataba en mi boca los últimos conjuros

con una lluvia nueva nacida de los pájaros.







En el fondo



Te pido que me quieras como yo soy por dentro

que atravieses resuelta la epidermis inmunda,

que igual como quien busca en las aguas profundas

descorras mis cortinas, que me enturbies el fondo.

Te pido que me veas en el cristal más hondo

que quites las escamas que bosquejan mi ser,

que destejas mi sombra, que me quites la piel

que quites las escorias del metal que yo soy.

Te pido que esta vez abandones la orilla,

que me laves el fango, que descifres mi arcilla,

que transiten tus manos mi costado sediento...

Y verás que en el fondo de mí mismo, un espejo

repite con su luz en múltiples reflejos,

tus ojos que me miran en el que soy por dentro.



Poema 2




No tuve otro camino que no fuera

la agonía de las algas que perecen

bajo las velas azules de los muelles

frente a los soles quebrados de septiembre

me fue preciso

locura adentro quitarme las gaviotas

callar el orfeón que va en la sangre

negarle a mis vísceras la rabia

reconstruir la palabra sortilegio

no tuve otro camino que no fuera

devolverle mis pasos a tu olvido

subirme al antifaz

endurecerme

desmontar los dioses que se erigen

en el mágico preludio de las sombras.

César Sánchez Beras

miércoles, 2 de febrero de 2011

POETA DE LA SEMANA


Alfonsina Storni

Nació en Capriasca, Suiza, en 1892, pero desde los cuatro años fue llevada a Argentina, país que la acogió con su nacionalidad.Desde muy niña empezó a trabajar como maestra, haciendo sus primeros pinos como poetisa bajo el pseudónimo de TaoLao.
Storni ejerció como maestra en diferentes establecimientos educativos y escribió sus poesías y algunas obras de teatro durante este período. Su prosa es feminista, ya que busca en ella la igualdad entre el hombre y la mujer, y según la crítica, posee una originalidad que cambió el sentido de las letras de Latinoamérica. Otros dividen su obra en dos partes: una de corte romántico, que trata el tema desde el punto de vista erótico y sensual y muestra resentimiento hacia la figura del hombre, y una segunda etapa en la que deja de lado el erotismo y muestra el tema desde un punto de vista más abstracto y reflexivo. La crítica literaria, por su parte, clasifica en tardorománticos a los textos editados entre los años 1916 y 1925 y a partir de Ocre encuentra rasgos de vanguardismo y recursos como el antisoneto. Sus composiciones reflejan, además, la enfermedad que padeció durante gran parte de su vida y muestran la espera del punto final de su vida, expresándolo mediante el dolor, el miedo y otros sentimientos.

Fue diagnosticada con cáncer de mama, del cual fue operada. A pedido de un medio periodístico se realizó un estudio de quirología, cuyo diagnóstico no fue acertado. Esto la deprimió, provocándole un cambio radical en su carácter y llevándola a descartar los tratamientos médicos para combatirla.

Se suicidó en Mar del Plata arrojándose de la escollera del Club Argentino de Mujeres. Hay versiones románticas que dicen que se internó lentamente en el mar. Su cuerpo fue velado inicialmente en esa ciudad balnearia y finalmente en Buenos Aires. Actualmente sus restos se encuentran enterrados en el Cementerio de la Chacarita.

La última carta de Alfonsina Storni a sus amigos daba pistas de su trágico final

La esquela dirigida al novelista Manuel Gálvez fue encontrada en un sótano de la Sociedad Argentina de Escritores junto con otros textos de la poetisa que se suicidó en Mar del Plata en 1938.
La carta daba pistas sobre el final. “Estoy muy mal”, arranca. Y sobre el cierre pide: “Gracias, adiós, no me olviden”, para terminar: “No puedo seguir escribiendo”.

La carta se supone que fue una de las últimas y el destinatario de las letras de Alfonsina era su amigo y maestro Manuel Gálvez. Según una nota que publica Clarín, la carta fue encontrada en la Ssociedad Argentina de Escritores, de la que ella fue una de las fundadoras.

No fue el único texto de la poetisa encontrado. Apareció además un manuscrito del poema "Barrancas del Plata en Colonia" que había escrito a principios de 1938, en Colonia, Uruguay.



Alma desnuda

Soy un alma desnuda en estos versos,
alma desnuda que angustiada y sola
va dejando sus pétalos dispersos.

Alma que puede ser una amapola,
que puede ser un lirio, una violeta,
un peñasco, una selva y una ola.

Alma que como el viento vaga inquieta
y ruge cuando está sobre los mares
y duerme dulcemente en una grieta.

Alma que adora sobre sus altares
dioses que no se bajan a cegarla;
alma que no conoce valladares.

Alma que fuera fácil dominarla
con sólo un corazón que se partiera
para en su sangre cálida regarla.
Alma que cuando está en la primavera
dice al invierno que demora: vuelve,
caiga tu nieve sobre la pradera.

Alma que cuando nieva se disuelve
en tristezas, clamando por las rosas
con que la primavera nos envuelve.

Alma que a ratos suelta mariposas
a campo abierto, sin fijar distancia,
y les dice: libad sobre las cosas.

Alma que ha de morir de una fragancia,
de un suspiro, de un verso en que se ruega,
sin perder, a poderlo, su elegancia.

Alma que nada sabe y todo niega
y negando lo bueno el bien propicia
porque es negando como más se entrega.

Alma que suele haber como delicia
palpar las almas, despreciar la huella,
y sentir en la mano una caricia.

Alma que siempre disconforme de ella,
como los vientos vaga, corre y gira;
alma que sangra y sin cesar delira
por ser el buque en marcha de la estrella.

¡Aymé!

Y sabías amar, y eras prudente,
y era la primavera y eras bueno,
y estaba el cielo azul, resplandeciente.

Y besabas mis manos con dulzura,
y mirabas mis ojos con tus ojos,
que mordían a veces de amargura.

Y yo pasaba como el mismo hielo...
Yo pasaba sin ver en dónde estaba
ni el cruel infierno ni el amable cielo.

Yo no sentía nada... En el vacío
vagaba con el alma condenada
a mi dolor satánico y sombrío.

Y te dejé marchar calladamente,
a ti, que amar sabías y eras bueno,
y eras dulce, magnánimo y prudente.

Toda palabra en ruego te fue poca,
pero el dolor cerraba mis oídos...
Ah, estaba el alma como dura roca.






Duerme tranquilo

Dijiste la palabra que enamora
a mis oídos. Ya olvidaste. Bueno.
Duerme tranquilo. Debe estar sereno
y hermoso el rostro tuyo a toda hora.

Cuando encanta la boca seductora
debe ser fresca, su decir ameno;
para tu oficio de amador no es bueno
el rostro ardido del que mucho llora.

Te reclaman destinos más gloriosos
que el de llevar, entre los negros pozos
de las ojeras, la mirada en duelo.

¡Cubre de bellas víctimas el suelo!
Más daño al mundo hizo la espada fatua
de algún bárbaro rey y tiene estatua.


Dientes de flores, cofia de rocío...


Último poema antes de suicidarse.

Dientes de flores, cofia de rocío,
manos de hierbas, tú, nodriza fina,
tenme prestas las sábanas terrosas
y el edredón de musgos escardados.

Voy a dormir, nodriza mía, acuéstame.
Ponme una lámpara en la cabecera;
una constelación, la que te guste;
todas son buenas, bájala un poquito.

Déjame sola; oyes romper los brotes...
te acuna un pie celeste desde arriba
y un pájaro te traza unos compases

para que olvides... Gracias... Ah, un encargo:
si él llama nuevamente por teléfono
le dices que no insista, que he salido.

miércoles, 26 de enero de 2011

LOS AMIGOS AUTENTICOS

Hay quienes pasan por la vida sin conocer una prueba de amistad, verdadera o no. Sin verse en ese espejo relumbrante que es la mano franca del otro, del que no nació de tu sangre, pero que se emparentó contigo por amor. Hay quienes se jactan de decir yo no tengo amigos, yo no tengo carnal, ni cuate, ni llave, ni pana, ni ningún otro calificativo con que la cotidianidad llama a la amistad que se construye entre los hombres. Yo me jacto de tener la facultad de hacer amigos, aunque fallen en la hora buena, pero amigos. Aunque te traicionen en la cuesta o en la subida, pero amigos. Aunque se te queden con la plata, te “bailen” la mujer que ama, te choquen el carro si lo presta, o digan que son suyas tus canciones, yo me jacto de decir que puedo hacer amigos. Mientras otros dicen “no tengo amigos hombres” o argumentan “las mujeres no tienen amigos”, yo por el contrario me enorgullezco de que tengo amigos en todos los senderos, en todos los géneros, en todos los partidos y en todos los deportes. Y así es que de tal suerte, un nuevo amigo, sustituye la pena del amigo que falta, un recién amigo encontrado, aligera la pena del cuate que partió, una amiga que pide el hombro para llorar con nosotros, hace menos la nostalgia del amor que perdimos…



Y esa larga lista que me brinda la amistad, la veo multiplicarse con los que llegan,mas que aminorarse con los que murieron. Se fue mi pana Maritza Soriano, pero llegó mi cuate Aris Rosario… se fue mi llave Cunino el Viejo, pero llegó la tranca José García Pascal… se fue Héctor José Cornelio, pero llegó Atiles Méndez. Se fue Luis Brito mi maestro de artes marciales, pero llegó Juan Mendoza… se fueron los hermanos Ortiz en el Batey Quisqueya y llegaron los hermanos Luciano de Baní. Se fue Narciso González pero vino corriendo Roberto Rodríguez, se fueron todos los compañeros de sexto de la primaria en la Escuela Francia en Villa Duarte, pero llegaron todos los abogados de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la UASD.



Asi que si ha perdido algún amigo en los vericuetos sinuosos de la existencia, si han quedado atrás muchos de los mejores seres humanos que se cruzaron en tu camino hacia la realización, no te desanimes ni desmayes, no te amilanes ni te menoscabe, con el recuerdo de los amigos viejos, catapulta hacia la amistad verdadera a los nuevos que han llegado. No veas en el que te presentan a un extraño, no veas en el cajero del banco a un extranjero, no veas en el vendedor de la bodega a un emigrante cibaeño, no vea en el chino del buffet a un asiático que vino desde la muralla. Mira en todos los que se cruzan ahora en tu camino, al cuate que será, al pana que puede ser, al amigo que quizás te llega, al hermano que es a fin de cuentas. El otro es la parte de ti que aun no conoces, el otro es el prójimo fraterno que aun no te han presentado, el otro eres tu mismo visto desde otro ángulo. Anda!!! Sal de buen animo y construye una amistad, aunque sea cibernética, aunque sea solo conmigo.

César Sánchez Beras